10 Características de la Batalla de Puebla

Te explicamos qué fue la Batalla de Puebla y sus características principales. Además, quiénes participaron y cuáles fueron las causas.

batalla de puebla
Cada cinco de mayo se celebra el aniversario de la batalla de Puebla.

¿Qué fue la Batalla de Puebla?

La Batalla de Puebla fue un enfrentamiento armado ocurrido el 5 de mayo de 1862 en las inmediaciones de la ciudad de Puebla, México, entre los ejércitos de la República Mexicana, dirigidos por Ignacio Zaragoza, y los del Imperio Francés, a cargo de Charles Ferdinand Latrille.

Este combate se enmarca en la Segunda Intervención Francesa en México, que fue la invasión del territorio del país americano por parte de una alianza franco-anglo-española, motivada a la suspensión del pago de la deuda externa anunciada por el gobierno liberal de Benito Juárez. Este conflicto duraría cinco años y culminaría con una victoria de las fuerzas mexicanas, dejando a la nación americana en un estado de devastación e inestabilidad política considerables.

El resultado de la batalla fue favorable a los mexicanos, quienes vencieron a pesar de estar en condiciones numéricas de desventaja, pero no impidió la toma del país por parte de los invasores europeos, pero logró retrasarla por un año.

A continuación, y a modo de resumen de la batalla de puebla, exponemos las características más importantes de este enfrentamiento armado que se conmemora en México cada 5 de mayo.

Características de la Batalla de Puebla

  1. Antecedentes

Hecho el ultimátum por parte de la triple alianza entre Francia, Gran Bretaña y España por el cobro de la deuda mexicana, amenazaron al país con invadir sus fronteras si no recapacitaba. Juárez, considerando que su nación apenas lograba levantarse de las ruinas de la Guerra Civil, clamó por un entendimiento amistoso y derogó el decreto que suspendía el pago de la deuda.

Ignorando las negociaciones, un contingente francés llegó a costas mexicanas el 5 de marzo de 1862. En abril del mismo año la alianza europea llegó a su fin, cuando las otras dos potencias notaron la agenda oculta francesa detrás de los reclamos económicos. Ese mismo mes el ejército francés avanzó hacia Puebla, con la intención de dirigirse luego a Ciudad de México.

  1. Los ejércitos

Batalla de Puebla

Los ejércitos enfrentados fueron: el mexicano, compuesto por 4700 soldados, veteranos en su mayoría de la Guerra de Reforma o pertenecientes al Batallón de Veracruz en 1910, a la Guardia Nacional de Puebla o a guarniciones de otros estados vecinos, junto a unos 100 a 300 milicianos y civiles armados; y el francés, integrado por 6048 soldados altamente adiestrados, entre la Infantería Naval, el 99° Regimiento de Línea, el 2° Regimiento de Zuavos, Cazadores de África y Vincennes.

El mando mexicano correspondió a los comandantes Ignacio Zaragoza, Porfirio Díaz y Miguel Negrete. Por el bando francés, a Charles Ferdinand Latrille, conde de Lorencez.

  1. Saldo final

Al término de la batalla, que duró desde las 11:00am hasta entrada la tarde, hubo 83 muertos, 131 heridos y 12 desaparecidos en el bando mexicano. El bando invasor, en cambio, contabilizó 476 muertos y 345 heridos. Una diferencia de saldos claramente catastrófica para los últimos, que los forzó a retirarse en desbandada.

  1. La Batalla de las Cumbres

La Batalla de Puebla fue el segundo enfrentamiento entre las tropas de Lorencez y la resistencia mexicana desde su desembarco en América. La primera fue la Batalla de las Cumbres, que tomó lugar en un paso de montaña en las Cumbres de Acultzingo, entre los estados de Veracruz y Puebla.

Los franceses marchaban hacia esta última, confiados en su récord impecable de batallas (excepto por Waterloo, 50 años antes) y por la debilidad generalizada del país mexicano, que padecía las secuelas críticas de 50 años de Guerras Civiles. En el lugar indicado las tropas de Zaragoza cortaron temporalmente el paso a los franceses, permitiéndose una posición ventajosa que costó 500 hombres al ejército Imperial y apenas 50 al mexicano.

El ejército de Zaragoza se retiró a Puebla a organizar su resistencia y los franceses tomaron el paso montañoso. Esto ocurrió el día 28 de abril.

  1. Estrategias iniciales

La defensa organizada por Zaragoza consistió en un cuartel a unos metros del frente de batalla, preparándose para repeler a los invasores mediante pertrechos en el sur y el oriente de la ciudad, para evitar que alcanzaran el área urbana. 1200 hombres de las tropas mexicanas custodiaron los fuertes Guadalupe y Loreto, así como dos baterías de artillería de montaña y una de batalla, ya que la otra fue dispuesta junto con los 3500 soldados de infantería restantes y una brigada de caballería en el camino de Amozoc.

Los franceses, soberbios, dividieron sus tropas en un primer contingente de casi 4000 hombres que, protegidos por su artillería, avanzaron sobre los fuertes en lugar de sobre la ciudad, mientras la columna restante permanecía en la reserva.

  1. La batalla

A pesar de haber contado con el consejo de ciudadanos conservadores mexicanos, Lorencez fue incapaz de tomar los fuertes y empezó su último asalto cuando ya se perfilaba la victoria para los mexicanos, empleando el resto de sus fuerzas excepto a los regimientos de élite que custodiaban la retaguardia.

Les hicieron frente los Zapadores de San Luis de Potosí en las faldas del cerro cercano a Guadalupe. Esa tarde cayó un aguacero que hizo aún más difícil el avance de los franceses, quienes luego de ser repelidos y perseguidos se replegaron en la hacienda Los Álamos, desde donde se retiraron hacia Amozoc.

  1. Consecuencias

El ejército francés se retiró a San Agustín del Palmar, en donde Lorencez fue sustituido por Frédéric Forey luego de que muchas de sus decisiones de batalla fueran catalogadas por el mismo Napoleón III como “un disparate”.

La impresión de la derrota del ejército francés, catalogado en Europa como el mejor del mundo en esa época, ante un país empobrecido de América, generó reacciones de histeria y llanto entre la población francesa, a quienes llegaban rumores sobre los supuestos aborígenes salvajes que no sólo habían asesinado a los soldados imperiales, sino que se habían devorado sus cadáveres.

Del lado mexicano, el general Zaragoza pereció de tifus en septiembre del mismo año, aún acuartelado en Puebla, pero se le recordaría por su coraje, brillantez y arrojo militar, por lo que Benito Juarez renombraría a la ciudad “Puebla de Zaragoza”.

  1. Celebración

La Batalla de Puebla, junto con el Grito de Dolores que inició la independencia mexicana, es una de las fechas patrias más importantes de la tradición mexicana. Se celebra el Cinco de Mayo (la Batalla data del 5 de Mayo de 1862), representa no sólo el triunfo nacional ante una potencia extranjera, sino además el poderío alcanzable por la nación mexicana una vez superadas las distinciones (en este caso entre liberales y conservadores) que enfrentan de común a los ciudadanos.

  1. Segunda Batalla de Puebla

Entre el 16 de marzo y 17 de mayo del año siguiente las tropas francesas volvieron a sitiar Puebla, en un enfrentamiento que duró 62 días y prácticamente destruyó la ciudad. En esta ocasión, sin embargo, la victoria favoreció a los franceses, quienes avanzaron sobre Puebla y posteriormente sobre Ciudad de México, para proceder a derrocar el gobierno e instaurar así el Segundo Imperio Mexicano, títere de las fuerzas europeas y a cargo de Maximiliano de Habsburgo, Archiduque de Austria.

  1. Guerra de guerrillas

La resistencia mexicana fue un claro ejemplo de la utilización de la Guerra de guerrillas, técnica militar con que se hace frente a la superioridad numérica del enemigo mediante escaramuzas rápidas y bien planificadas en lugar de un enfrentamiento frontal sostenido.

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Enciclopedia de Características (2017). "10 Características de la Batalla de Puebla". Recuperado de: https://www.caracteristicas.co/batalla-de-puebla/