10 Características de un
Buen empleado

Te explicamos qué características hacen a un buen empleado y qué aptitudes son valoradas tanto en lo personal como en lo profesional.

Empleado trabajando
Un empleado es parte de algo mayor, junto con todas la empresa y sus servicios.

Buen empleado

Un buen empleado no solo es alguien que se beneficia a sí mismo por su buen trabajo sino que también es un recurso valioso de una empresa.

Por eso, sus características no solo se refieren a la forma en que lleva a cabo su trabajo sino que también a la forma en que interactúa con sus compañeros y responde a las exigencias de su empresa.

Un empleado es siempre parte de algo mayor, en el que se incluyen todas las jerarquías de la empresa, sus productos y servicios. Cada integrante de ese conjunto afecta a los demás.

Un buen empleado es consciente del rol que cumple y de cómo sus acciones y actitudes afectan a su entorno.

Ver también: Recursos Humanos

Características de un buen empleado

  1. Eficacia, eficiencia y esfuerzo.

La eficiencia es lograr los objetivos y resultados con el menor esfuerzo (económico, de tiempo, de recursos, etc.). Sin embargo, un buen empleado no escatima esfuerzos, sino que busca lograr mayores resultados a partir del mismo esfuerzo.

  1. Agilidad

Un empleado puede beneficiarse de dos tipos de agilidad: para tomar decisiones y para entrar en acción. Tomar decisiones en forma ágil y correcta requiere de una respuesta mental.

Esto no significa ser imprudente sino que al tomar una decisión se tendrán en cuenta todos los diversos factores que afectan la decisión.

Una vez tomada la decisión o cuando es informado de la decisión de un superior, la agilidad de un empleado lo llevará a accionar en dirección a los objetivos planteados sin perder el tiempo y sin posponer tareas innecesariamente.

  1. Responsabilidad y organización

Un buen empleado cumple con las tareas asignadas. Una de las claves de la responsabilidad es no aceptar más tareas que aquellas que podrá cumplir en los plazos y con la calidad requerida.

Tener un sentido de la organización para cumplir antes que nada con las prioridades le permite llevar adelante diversas tareas con la máxima eficiencia. Un empleado cumple también con las consignas de la empresa, como la puntualidad y el trato formal con sus superiores.

  1. Capacidad de aprendizaje y adaptación

Un buen empleado se adapta con rapidez a los cambios que son parte del trabajo en cualquier empresa. Hay cambios de políticas que simplemente requieren de un comportamiento diferente y otros que requieren de un aprendizaje.

En ambos casos es importante hacer todas las preguntas necesarias para poder llevar a cabo el cambio solicitado.

Si bien puede ser difícil cambiar las rutinas a las que se está acostumbrado, adoptar una actitud positiva no solo da una buena imagen sino que también facilita el aprendizaje.

Para adaptarse a los requerimientos de una empresa, el empleado debe conocer a sus jefes y comprender qué es lo que esperan de él.

  1. Creatividad e iniciativa

No solo sigue órdenes y consignas sino que también toma la iniciativa ante dificultades y busca formas creativas para aumentar la eficiencia.

Esto implica que un buen empleado es parte de la solución y no del problema, no lleva quejas a sus jefes sino propuestas.

  1. Capacidades interpersonales

Empleados
Un buen empleado tiene una buena relación con sus jefes y con sus colegas.

Un buen empleado no solo tiene una buena relación con sus jefes sino también con sus colegas. Esto requiere de capacidades de comunicación y empatía.

Sin embargo, nunca debe dejarse de lado el profesionalismo con tal de agradar. Por ejemplo, un buen empleado siempre tiene en cuenta qué clase de chistes o bromas son adecuadas para hacer en el ámbito laboral y cuáles no.

  1. Inteligencia emocional

Se denomina inteligencia emocional a la forma en que una persona se relaciona con su entorno. La inteligencia emocional incluye motivación, empatía, autocontrol y astucia entre otras características, por eso está íntimamente relacionada con la capacidad de relacionarse de una persona.

En el ámbito laboral, la inteligencia emocional no solo ayuda al empleado a desarrollar sus capacidades interpersonales sino que también le permite organizar su trabajo y sus períodos de descanso, así como facilita la negociación.

  1. Capacidad de destacar y dirigir

Buen empleado
Un buen empleado se pone al frente de un equipo de colegas cuando es necesario.

Sin conformarse con ser uno más del montón, busca formas de destacar a través de un trabajo bien hecho.

Además, no teme ponerse al frente de un equipo de colegas cuando es necesario. Un buen empleado demuestra la ambición suficiente como para mejorar su trabajo y diversificar sus funciones.

  1. Apertura a las críticas

Un buen empleado sabe que, incluso a pesar de su esfuerzo, no es perfecto. Por eso, está disponible para escuchar críticas sobre su trabajo.

Incluso si no está de acuerdo con la crítica recibida, escucha con respeto y paciencia, respetando la opinión de los demás.

En los casos en que la crítica proviene de sus superiores, no dudará en realizar los cambios necesarios para solucionar el problema.

  1. Capacidad de trabajar en equipo

Trabajo en equipo
Las capacidades interpersonales del empleado garantizarán un buen clima laboral.

A pesar de ser ambicioso, un buen empleado sabe colaborar con el equipo, basándose no solo en el esfuerzo sino también en la solidaridad.

La organización de un empleado colabora en el trabajo en equipo ya que sabrá distinguir cómo deben ser distribuidas las tareas. Por otra parte, sus capacidades interpersonales garantizarán un buen clima laboral.

Ver también: Trabajo en equipo

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Enciclopedia de Características (2017). "Buen empleado". Recuperado de: https://www.caracteristicas.co/buen-empleado/