10 Características de un
Buen profesor

Te explicamos cómo es un buen profesor y qué actitudes y prácticas son recomendables para brindar una buena enseñanza.

Profesor
Un profesor es el responsable de enseñar conceptos y actitudes a sus alumnos.

¿Qué es un buen profesor?

Un profesor es el responsable de enseñar conceptos, procedimiento o actitudes tanto a jóvenes como a adultos. Si bien los alumnos pueden aprender espontáneamente por propia iniciativa, un buen profesor facilita ese aprendizaje e incluso puede motivar a quienes carecen de una motivación propia en un principio.

La tarea de enseñar en forma idónea requiere contar con características que por un lado se refieren a los conocimientos sobre el tema que va a enseñar, pero por otro lado también se refieren a aspectos que exceden los contenidos, como la actitud ante el alumno, su capacidad de adaptarse a diversas situaciones con flexibilidad y de lograr una buena comunicación.

Ver además: Buen docente

Características de un buen profesor

  1. Actitud positiva

Una de las principales funciones de un docente es motivar a sus alumnos. Para lograrlo, debe mostrar entusiasmo por su propia tarea y por los contenidos.

Un docente que sabe transmitir su pasión por la enseñanza formará alumnos entusiasmados con el aprendizaje. La motivación que transmita a los alumnos fomentará su curiosidad y potenciará su capacidad de aprendizaje.

  1. Paciencia y empatía

Prácticas de un buen profesor
Un profesor empático es aquel que puede ponerse en el lugar del alumno.

A pesar del entusiasmo que el docente pueda tener con respecto a los contenidos, deberá tener en cuenta qué aspectos pueden despertar también el interés de los alumnos.

La empatía es la capacidad que les permite a los docentes ponerse en el lugar del alumno y presentar los contenidos de la forma más accesible e interesante para ellos. Además, cada alumno tendrá facilidades o dificultades específicas con algunos contenidos.

Un docente observador puede decidir en qué casos debe tener más paciencia y ser más flexible tanto en los métodos de enseñanza como en los objetivos planteados.

  1. Autoridad

Actualmente la autoridad de un docente no tiene que ver directamente con la función que ocupa, sino que depende del respeto que inspira en sus alumnos.

La autoridad basada en el respeto es una característica difícil de construir ya que requiere de un complicado equilibrio entre rigurosidad y flexibilidad, decisión y espontaneidad, autoestima y humildad.

  1. Formación amplia y permanente

Un buen profesor tiene un conocimiento amplio y profundo de los contenidos que enseña. Este conocimiento proviene, por un lado, de una formación previa al inicio de su labor como docente (en un profesorado o carrera universitaria).

Pero además, un buen profesor debe mantenerse actualizado tanto en los contenidos asociados a su materia como en métodos de enseñanza.

La formación permanente denota cierta curiosidad intelectual que le permitirá transmitir no solo sus conocimientos sino el interés por el aprendizaje. Un docente con capacidad de aprender se mantiene más cerca de la experiencia de sus alumnos.

  1. Transparencia y equidad en la evaluación

Un docente debe evaluar el aprendizaje de los alumnos, lo cual a su vez le permitirá evaluar indirectamente su propia capacidad de enseñanza.

Para evitar que la evaluación sea arbitraria, el profesor debe transmitir a los alumnos cuales serán los criterios de evaluación, es decir, qué es lo que se espera de ellos al momento de la evaluación.

Ser equitativo significa no ofrecer un trato preferencial por afinidades personales a ciertos alumnos, ni relegar a otros.

Además, la evaluación será doblemente útil si los alumnos reciben una explicación de los errores que cometieron, así como de sus puntos fuertes.

Ver también: Evaluación

  1. Planificación

Profesor - libros - lápices
Un buen profesor podrá organizar actividades para intercambiar información con los alumnos.

Toda planificación de una actividad comienza con una meta: que el alumno aprenda determinado contenido.

A partir de esa meta, un buen profesor podrá organizar actividades, diversos tipos de información y posibilidades de intercambio con los alumnos de forma organizada.

  1. Interacción con la comunidad

Un buen profesor no solo tiene contacto con los alumnos sino también con sus padres, familiares, otros docentes y directivos.

La relación con todo el personal docente y directivo de la institución educativa le permitirá planificar actividades conjuntas y resolver problemas.

La relación con el contexto familiar y social de los alumnos le permitirá comprender las dificultades con las que se encuentran.

  1. Responsabilidad

Un profesor al frente de una clase es responsable del aprendizaje de los alumnos. Un buen docente se hace cargo de esa responsabilidad comprendiendo que su función debe responder a las necesidades y capacidades de los alumnos.

Un profesor no solo debe cumplir con su tarea, además debe asegurarse de ser lo más eficaz posible.

  1. Contextualizar contenidos

El conocimiento se adquiere con mayor facilidad cuando puede asociarse a otros conocimientos previos.

Por eso, un buen profesor señala las relaciones entre los nuevos temas y los vistos previamente en esa materia o en otras.

  1. Estimular la iniciativa

Maestra dando clases
Fomentar la participación y valorar los aportes impulsan la iniciativa de los alumnos.

El objetivo de la enseñanza es también entrenar a los alumnos en diversas formas de razonamiento. Por eso, un buen profesor evita imponer su punto de vista, y por el contrario fomenta la participación y valora los aportes de los alumnos.

De esta manera favorece que los alumnos sean capaces de desarrollar pensamientos propios, seguir sus propios razonamientos y ser creativos en diferentes áreas.

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Enciclopedia de Características (2017). "Buen profesor". Recuperado de: https://www.caracteristicas.co/buen-profesor/