10 Características de la
Civilización Bizantina

Te explicamos qué fue la civilización bizantina, su historia y características sociales, culturales, militares, políticas y más.

Imperio-bizancio
En el siglo IV el Imperio Romano se dividió y dio origen al Imperio Bizantino.

¿Qué fue la civilización bizantina?

Por civilización bizantina, también conocida como Bizancio, nos referimos usualmente a los habitantes del Imperio Bizantino o Imperio Romano de Oriente, una de las dos partes en que se dividió el Imperio Romano en el siglo IV.

Esta civilización consistió inicialmente en un pueblo cristiano multiétnico, de fuerte raigambre helénica, que se refería a sí mismo como “romanos” (romioi), pero que culminó siendo griego ortodoxo.

La capital de este Imperio y centro de la civilización bizantina fue Bizancio, una colonia griega situada cerca del estrecho del Bósforo, en una parte de lo que hoy es la ciudad de Estambul.

Dicha ciudad fue refundada por el emperador romano Constantino el Grande, durante el apogeo del Imperio Romano en el año 330 d. C., bajo el nombre de Nueva Roma, aunque la población optó siempre por llamarla Constantinopolis (“la ciudad de Constantino”).

Ver también: Imperio Bizantino

Características de la civilización bizantina

  1. Orígenes griegos

La fundación de Bizancio, capital griega de Tracia ubicada en la actual Turquía, se atribuye al griego Bizante o Bizas quien sería, de acuerdo a la tradición, hijo de la ninfa Ceroésa y, por lo tanto, descendiente de Poseidón.

Esto habría ocurrido alrededor del año 667 a. C., aprovechando su emplazamiento estratégico para controlar la Europa Oriental, los Balcanes y el norte de África.

Bizancio habría formado un rol importante en la economía griega y también en su larga historia de guerras intestinas, así como su destino bajo el tutelaje del naciente Imperio Romano, del cual formó parte como una más de las ciudades romanas empobrecidas en Asia.

  1. Refundación de Bizancio

La historia de Bizancio da un vuelco durante el apogeo del Imperio Romano, alrededor del siglo IV, cuando sus grandes dimensiones obligaron a repensar su organización política: Roma estaba demasiado alejada de sus fronteras para servir como capital efectiva, y el emperador Constantino (el mismo que implantaría el cristianismo como religión oficial) decidió reformar Bizancio para hacer de ella la nueva capital.

Esto implicó la construcción de enormes murallas, que convirtieron a la ciudad en una fortaleza inexpugnable hasta el fin del Medioevo, cuya flota y poderío portuario le dieron un rol importante en la economía del Mediterráneo.

Décadas más tarde, tras la muerte del emperador Valente, sus dos hijos heredaron el trono y dividieron el imperio en dos: el Imperio Romano occidental (de sede en Roma) y el Imperio Romano oriental (de sede en Bizancio), que terminó siendo la capital del Imperio Bizantino.

  1. Datos poblacionales

Se estima que la civilización bizantina albergaba a unos 25 millones de personas a lo largo de un área de casi 1.600.000 km2.

Su mayor concentración poblacional estuvo siempre en el lado asiático y se componía de grandes ciudades aparte de Constantinopla, como fueron Alejandría, Antioquía, Éfeso, Pérgamo, Trebisonda, Edesa, Nicea, Tesalónica o Tebas, muchas de antigua grandeza helénica.

  1. Características sociales

Dada su localización privilegiada, Bizancio era un punto de convergencia cultural y étnica, caracterizado por una población sumamente variada.

Los bizantinos se identificaban al mismo tiempo con su tradición griega helénica, su ciudadanía romana y su religión cristiana, lo cual nos da una idea de lo rica de su cultura y lo diverso de sus afluentes.

La identificación con la antigua Grecia se acrecentó durante el siglo IX e incluso perduró luego de la caída del imperio bajo la conquista otomana e instauración de la sociedad turca. Los bizantinos continuaron abrazando su herencia singular hasta el siglo XX.

  1. Características culturales

Iglesia-ortodoxa
La Iglesia Ortodoxa aún sobrevive en Gresia, Rusia y Europa oriental.

En Bizancio la lengua oficial pasó prontamente del latín del Imperio Romano al griego, por lo que algunos cargos como el de emperador tuvieron nombres distintos: Basilea Romanion por Imperio Romano, por ejemplo, ya que los bizantinos jamás se nombraron a sí mismos de otro modo. “Imperio Bizantino” es un término histórico muy posterior.

De manera semejante, la religión oficial era la cristiana, pero alejada de los procesos que vivió la Iglesia en Occidente terminó reconvirtiéndose en la Iglesia Ortodoxa, que aún sobrevive en Grecia, Rusia y otros territorios del Este europeo.

La religión ocupó un lugar importante entre los intelectuales de la época, cuyas interminables diatribas dieron lugar a la expresión “discusión bizantina” para aludir a un debate apasionado respecto a asuntos irrelevantes.

  1. Características económicas

Desde sus épocas griegas, la cultura bizantina tuvo una abundancia económica considerable, dada su posición ventajosa para el control del comercio marítimo a través del Bósforo, y a sus extensos cultivos (cereales y frutos) y trabajos de pieles y textiles que desarrollaba en la región, a pesar de estar en constante asedio por poblaciones vecinas.

Su época de declive económico tiene lugar bajo el tutelaje romano, pues son conocidas las condiciones de pobreza y abandono en que el imperio mantenía a sus territorios asiáticos.

Además, prontamente se vio inmiscuida en los conflictos internos de la política romana y fue asediada en varias oportunidades, una de las más devastadoras fue la encabezada por el emperador Lucio Septimo Severo, que duró tres años y dejó la ciudad prácticamente en ruinas.

  1. Características políticas

Una vez declarada capital del Imperio Romano, la antigua Bizancio, ahora Constantinopla, fue embellecida y remodelada para reflejar su importancia imperial.

Así, se hizo la sede burocrática, política y militar de un imperio que duró más de mil años, a pesar de que sus fronteras estuvieron bajo constante asedio y no hicieron sino mermar luego del apogeo imperial bizantino en el siglo VI, bajo el mandato del emperador Justiniano.

Así como su variante occidental, que se derrumbó y disolvió mucho antes, el Imperio Bizantino se regía por una casta de monarcas cuya sucesión era siempre problemática, dado que no existían leyes fijas para el traspaso de la corona y se prestaba a conspiraciones y pugnas entre las elites. El vínculo entre la iglesia y la monarquía era claro, constante y evidente.

  1. Características territoriales

Imperio-bizantino

El territorio del Imperio Bizantino varió mucho a lo largo de sus siglos de duración. Su momento de mayor apogeo tuvo lugar alrededor de 550, cuando se hallaban bajo su poder la totalidad de los territorios actuales de Italia, Grecia, el sur de España, el norte de África, Egipto, Palestina, Siria, las islas mediterráneas y la actual Turquía.

La cultura bizantina era exportada en un intento por recuperar las fronteras del antiguo Imperio Romano.

Sin embargo, a medida que el tiempo transcurrió, Bizancio vio mermar su territorio a medida que el Islam invadía las costas africanas y ejercía su influencia en el Mediterráneo, adueñándose de los territorios de Egipto, Siria y Palestina.

Otros enemigos como el Reino de Bulgaria, los pueblos lombardos invasores y finalmente los otomanos, sentenciaron eventualmente la caída del Imperio Bizantino cuando sitiaron Constantinopla en el siglo XV.

  1. Características militares

Constantinopla
El ejército bizantino fue célebre por su caballería pesada.

Durante siglos, el ejército bizantino fue el más poderoso de Europa, célebre por su caballería pesada, la catafracta. Lo mismo ocurría con sus ágiles embarcaciones, los dromones, o el uso del “fuego griego”, que les otorgaron superioridad marítima en el mediterráneo hasta el siglo XI.

  1. Características posteriores al Imperio Bizantino

Estambul-actualidad
La actual Estambul manifiesta huellas de su historia multiétnicas.

Luego de la conquista otomana, el Imperio Bizantino desapareció, pero no así el sentimiento patriótico de sus ciudadanos, que insistían en llamarse “romanos” a pesar de que podían hablar diversas lenguas y se hallaban bajo dominio árabe.

Eventualmente la ciudad fue renombrada Estambul (del turco Istanbul) y hasta hoy en día conserva las huellas de su historia multiétnica.

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Enciclopedia de Características (2017). "Civilización Bizantina". Recuperado de: https://www.caracteristicas.co/civilizacion-bizantina/