10 Características del
Debate

Te explicamos qué es el debate y cuáles son sus características principales. Además, qué tipos de debates y argumentos existen.

debate - discusion
El debate surge en la Edad Media como método pedagógico.

¿Qué es el debate?

El debate es un método de discusión formal y estructurada, en el cual un tema específico es abordado lógica y analíticamente desde dos perspectivas opuestas, cada una defendida por un bando de una o más individuos.

La finalidad del debate es la de dar a conocer las distintas perspectivas posibles en torno a la materia, agotar una lista de argumentos de ambos bandos y, eventualmente, convencer al bando contrario.

El debate es, además, una técnica de aprendizaje muy comúnmente utilizada en dinámicas pedagógicas, ya que la interacción con las posturas ajenas obliga a afinar las capacidades y estrategias argumentativas, a la par que someter los propios puntos de vista a reconsideración.

Características del debate

  1. Reglamentación

Un debate es un lugar seguro (si bien puede ser apasionado) para la confrontación de las ideas, ya que esto último se produce en el marco de un conjunto de normas consensuadas y de mutua aceptación, pactadas antes de que el debate siquiera inicie.

Entre ellas están la identificación plena del tema a debatir, la asignación del rol de moderador a un tercer miembro imparcial, acordar los períodos de tiempo por expositor, y otros detalles de funcionamiento, como no hablar dos personas al mismo tiempo.

  1. Moderación

En los debates formales, la figura de moderador es crucial para conservar el orden en la dinámica de debates y que los ánimos no se caldeen innecesariamente. A su autoridad deberán someterse ambos bandos por igual, y será el encargado de conducir el debate, asignar turnos de habla e interrumpir las intervenciones cuando el tiempo pautado se haya vencido.

También es fundamental que éste sea imparcial, confiable, ajeno a la materia del debate en cuestión, para que su labor de arbitraje no entre en conflicto con nada.

  1. Tipos de debates

Dependiendo de si la materia a debatir es consensuada inicialmente, así como las reglas del debate y de que exista un moderador, es posible distinguir entre debates formales (donde hay acuerdo y moderador) e informales (surgidos de manera espontánea, sin acuerdos previos ni moderación).

También pueden ser públicos (abiertos a la comunidad) o privados.

  1. Formatos

 Existen dos formatos tradicionales de debate:

  • Karl Popper. Nombrado así por el célebre filósofo austríaco, es el método clásico de debate. Un tema se aborda desde un punto de vista a favor y uno en contra (positivo-negativo), cada uno asumido por un grupo y enarbolado a partir de las consideraciones y datos empíricos, porcentuales o fácticos que hayan recabado en una investigación previa al debate. Cada equipo deberá acordar entre sus miembros la respuesta y luego nombrar a un expositor para que la defienda.
  • Lincoln-Douglas. Inspirado en los prolongados debates que Abraham Lincoln y Stephen Douglas sostuvieron en 1858, en donde abordaron temas como la esclavitud, la moral y los valores del hombre americano, este modelo no requiere del apoyo de datos empíricos o porcentuales, sino de una buena capacidad de oratoria y argumentación. Ya que usualmente se emplea para debatir asuntos morales o de valoración subjetiva, el triunfo se produce no tanto en convencer al contrario, sino a la audiencia.

  1. Argumentación

El debate asemeja un duelo de esgrima: cada parte intenta desviar los ataques contrarios y acertar con los propios en el pecho del adversario. De allí que la capacidad de argumentación sea fundamental para ganar un debate, tanto así que a los argumentos a favor se les denomina “pruebas” y a los argumentos en contra, “objeciones”. Los primeros apuntan a la validez de las tesis asumidas y los segundos a invalidar las tesis ajenas.

Existen varios tipos de argumento:

  • Sintomáticos. Las pruebas se exponen en forma de signos, síntomas, que conducen luego a una conclusión lógica posible.
  • Nexos causales. Generan una relación de causa-efecto entre dos temas, perspectivas o alegatos.
  • Analogías. Parten de la semejanza de atributos entre una cosa y la otra para explorar una semejanza.
  • Por generalización. A partir de un marco de casos semejantes, se llega a una conclusión común a todos los involucrados.
  • Ad hominem. Mal vista en el debate y por lo tanto desestimada, ataca al emisor como una forma de desvirtuar las ideas que expone.
  1. Falacias

Una falacia es un argumento que en apariencia parece valedero y correcto, pero en el fondo no lo es. Algunas falacias son utilizadas conscientemente como estrategia de manipulación, pero desvirtúan la naturaleza del debate, si bien el carácter falaz de una premisa no necesariamente hace falaz también su conclusión.

Existe un número finito de falacias lógicas, no siempre fáciles de identificar, por lo que a menudo requieren de formación y agudeza para ser detectadas.

  1. El público

En algunos debates públicos se permite al público asistente, una vez expuestas las dos tendencias argumentativas encontradas, hacer a uno y otro bando las preguntas que considere necesarias. De esta manera, la participación del público puede torcer el destino del debate o incluso añadir argumentos en los que no se había pensado. Este tiempo de consulta popular suele estar muy bien controlado por el moderador.

  1. Debate político

Uno de los eventos de debate más conocidos de la época moderna es el político, que a menudo toma lugar durante las campañas electorales. Dos o más candidatos, disputándose las simpatías del público (televidente, radial, etc.), exponen sus distintas argumentaciones respecto a un listado de temas de interés público.

De hecho, la mayoría de los parlamentos democráticos operan en base a una agenda de debate y promulgación de nuevas leyes.

  1. Origen

El método del debate surgió en la Edad Media como forma pedagógica puesta en práctica en las primeras universidades, es una herencia del método escolástico del filósofo griego Aristóteles (III a.C.). Quien a su vez lo debería a su maestro Platón y éste a Sócrates.

Dicho método se componía de tres principios fundamentales, heredados por el Imperio Romano y bautizados, en latín: Lectio, Quaestio, Disputatio. El primer término designaba la lectura de textos de autores legitimados en el área. El segundo aludía a la confrontación o la pregunta, y el tercero, propiamente, al intercambio: el debate.

Hoy en día es ampliamente utilizado en la académica y en cierto tipo de manifestaciones políticas.


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Enciclopedia de Características (2017). "Debate". Recuperado de: https://www.caracteristicas.co/debate/