10 Características de la Edad Moderna

Te explicamos qué es la Edad Moderna a través de sus características principales. En qué contexto comienza y qué cambios introduce.

edad moderna - arte y arquitectura
El Monasterio del Escorial, es una muestra de la arquitectura de la época.

¿Qué es la Edad Moderna?

La Edad Moderna es el tercer período histórico en que comúnmente se divide la Historia Universal, comprendido entre los siglos XV y XVIII, luego de la Edad Media, y antes de la llamada Época Contemporánea.

La Edad Moderna es considerada una era de afianzamiento de los ideales del progreso, la comunicación y la razón, que serán considerados desde entonces los valores de la modernidad y seguirán más o menos vigentes hasta hoy en día. Esto, contrapuesto a las consideraciones de oscurantismo y aislamiento de la Edad Media, asemeja la Edad Moderna con la Antigüedad o Época Clásica, en la que florecieron la filosofía y las Bellas Artes.

Sus principales protagonistas fueron las naciones occidentales de Europa y América (posteriormente), por lo que se ha acusado esta división de la Historia Universal de eurocéntrica o al menos restringida a la Civilización Occidental. Sin embargo, en ella tienen lugar la llamada “Era de los descubrimientos” de América y Australia, y además el surgimiento de la primera economía mundial, por lo que su importancia y su impacto fueron universales.

Características de la edad moderna

  1. Contexto

Usualmente se ubica la Edad Moderna más o menos entre los siglos XV y XVIII, pero los eventos que marcan su inicio suelen considerarse la toma de Constantinopla por parte del Imperio Otomano y con ello el fin del Imperio Romano de Oriente, o según otros autores el descubrimiento de América por Cristóbal Colón en 1492.

Los eventos, en cambio, que sentencian su fin suelen ser la Revolución Francesa de 1789 o la independencia de los Estados Unidos en 1776. Según otros autores también podría tomarse como marcadores de su fin a las Guerras de Independencia Hispanoamericanas,  A partir de entonces hablaríamos de la Edad Contemporánea o la Contemporaneidad.

  1. División

Dada la magnitud de los cambios que tuvieron lugar en la Edad Moderna, ciertos historiadores de la escuela anglosajona suelen dividirla en dos etapas: la Temprana Edad Moderna (siglos XV-XVIII) y la Segunda Edad Moderna (siglos XIX-XXI). Según esta clasificación estaríamos viviendo aún tiempos modernos.

  1. Renacimiento

Una de las grandes revoluciones que trajo consigo la Edad Moderna tuvo que ver con el nuevo aliento a las artes y al pensamiento occidental, fruto del éxodo de los pensadores griegos de la antigua Bizancio, conquistada por los otomanos, hacia Italia. Otra importante fuente de descubrimientos estéticos y humanísticos provino de la Reconquista de España, que había estado bajo dominio árabe durante quinientos años de florecimiento cultural mestizo.

A este retorno del pensamiento y de las artes se lo conoció como Renacimiento y tuvo origen en Italia, con participación destacada de artistas, filósofos, políticos y pensadores como Leonardo DaVinci, Miguel Ángel Buonarotti, Rafael y muchos más. Esta influencia pronto se extendió por toda Europa y produjo una explosión del conocimiento de la que provienen muchas de las obras que hoy entendemos como clásicas en los distintos géneros artísticos y del saber.

Además: Características del Renacimiento

  1. Cambios políticos

La Edad Moderna traerá consigo numerosos cambios políticos, muchos de los cuales ya habían empezado a gestarse en el Medioevo, como el surgimiento de la burguesía mercantilista, que asumirá posteriormente el rol político protagónico en sustitución de la antigua aristocracia y del clero. Esta revolución política y social tendrá su primera anunciación con la Revolución Francesa de 1789, en donde los Reyes de Francia serán decapitados.

Otro cambio importante será la escisión entre Estado e Iglesia, que se dará paulatinamente a medida que los reinos de antaño devengan naciones-estado. Esto significa que los códigos legales y las regulaciones y disposiciones sociales dejarán de obedecer a los mandamientos morales de la Iglesia y se desarrollarán por lo tanto como un cuerpo discursivo propio e independiente: las leyes.

Sin embargo, los grandes Imperios europeos no verán su declive sino hasta el final de la Era, cuando inicien los procesos de cambio que conduzcan a la pérdida de muchas de sus colonias. Durante la era moderna, más bien, se consolidarán como potencias mundiales, una vez que sus navegantes y exploradores descubran los continentes de América y Australia, aproximado por primera vez territorios que se ignoraban mutuamente desde la prehistoria.

  1. Cambios económicos

El encuentro entre las diversas regiones mundiales (Eurasia, América y Australia) dará pie a la construcción de un mercado global de bienes que tendrá como epicentro a las grandes ciudades de los reinos europeos y asiáticos. Esto además propició la esclavitud y el sometimiento de los pueblos jóvenes del nuevo y novísimo mundo, lo cual impulsó la economía de las naciones dominantes, en un saqueo histórico sin precedentes. De hecho, el tráfico de esclavos y el contrabando de mercancías fueron actividades sumamente lucrativas durante la época.

Hacia finales de la era nacerá el mercantilismo y posteriormente el capitalismo, que dará pie a la burguesía y a la constitución de una sociedad de consumo, una vez ocurrida la Revolución Industrial. Esto acarreará el crecimiento de las urbes europeas y americanas, muchas de las cuales serán ciudades-estado.

  1. Cambios religiosos

La nueva sociedad urbana insurgente entra pronto en conflicto con las grandes religiones occidentales, sobre todo el Cristianismo, cuya Iglesia, ya escindida de la Ortodoxa, sufre numerosos movimientos reformistas. Esto da pie a la Reforma Protestante de Lutero, y a la respuesta conservadora de la Contrarreforma, protagonizada sobre todo por España y transmitida al Nuevo Mundo mediante sus colonias.

Esto dividirá el panorama religioso europeo en dos, con mayor influencia protestante en los países nórdicos y anglos, y católica en el Sur mediterráneo. Esto traerá consecuencias particularmente fieras en los países contrarreformistas, de la mano de la Santa Inquisición de la Iglesia Católica.

  1. Cambios filosóficos

La Edad Moderna, y sobre todo el Renacimiento, centrarán en el hombre su perspectiva, que en tiempos medievales se centraba en Dios. El hombre pasará a ser la medida de todas las cosas, y mediante la recuperación y revalorización de las culturas de la antigüedad pagana, especialmente la tradición grecorromana, se dará impulso a la fe en la razón humana.

Surgen así el humanismo, el racionalismo y posteriormente la ilustración, doctrinas de pensamiento que darán un empuje enorme a las artes y en especial a las ciencias, que serán pródigas en descubrimientos, teorizaciones y fabricación de nuevos instrumentos, particularmente cuando no estén sometidas a la vigilancia inquisitorial en los países protestantes.

Destacan los aportes de Nicolás Copérnico, Galileo Galilei, Johannes Kepler, Isaac Newton y muchos otros más que sentaron las bases de la ciencia contemporánea.

  1. Cambios artísticos

Las artes tendrán en la Edad Moderna un enorme crecimiento que se expresará en numerosísimos movimientos estéticos, entre los que habrá posturas neoclásicas renacentistas, barrocos (sobre todo el hispano, influido por su nueva herencia mora) y rococó. Estos movimientos tendrán influencia sobre la arquitectura, teatro, pintura, literatura, música y escultura, rechazando las motivaciones medievales (el “gótico”) y apostando por la construcción de grandes obras que reflejaran la recién encontrada fe en el hombre.

La creación del continente latinoamericano, mediante la confluencia de las razas india, negra y blanca, además, brindará al mundo una cultura única, fruto del sincretismo y la mescolanza, que si bien inicialmente se dará bajo el yugo católico español, pronto tomará sus propios caminos y derivas.

Al arte perteneciente a este período se le conoce como Arte de la Edad Moderna, y no “Arte moderno”, término empleado para producciones artísticas posteriores.

  1. Exploración naval

La Era Moderna será la era de los grandes exploradores, como Colón, Vasco da Gama y Hernando de Magallanes, financiados por la corona de sus países. Esto será el preludio a un mundo cada vez menos ignoto, es decir, cada vez más conocido y registrado, con mayor desarrollo cartográfico y que sentará las bases para el colonialismo  e Imperialismo europeo.

Los grandes reinos occidentales: Francia, Alemania, Inglaterra, España, Italia, Holanda y Bélgica, sobre todo, se repartirán los continentes Americano, Africano, Australiano y Asiático (menor) dando pie a un intercambio cultural, económico y racial cuyo ejemplo más claro es la incorporación de la raza africana al continente americano, en donde formará un componente vital de la constitución latinoamericana y del Caribe.

  1. La paradoja

En medio de este auge del progreso, de la modernidad y sus valores iluminadores, se dieron también manifestaciones paradójicas de atraso y crueldad, como la persecución y quema de brujas en el norte europeo, mucho más violento que en el sur mediterráneo y las colonias americanas, que se suponían más atrasadas y bárbaras.

Muchas naciones y culturas se resistieron al influjo modernizador proveniente de Europa, cerrándose en torno a sí mismas con mayor o menor éxito, como es el caso de China o de Japón. Este último se mantuvo aislado y evitó las relaciones de dependencia colonial que eran consustanciales a la apertura al mercado mundial.

Otras naciones como la Rusia zarista, en cambio, vieron con buenos ojos la modernidad europea y se aproximaron a ella todo lo posible. Mucho después pagarían el precio por ello con la Revolución Rusa en el siglo XX.


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Enciclopedia de Características (2017). "10 Características de la Edad Moderna". Recuperado de: https://www.caracteristicas.co/edad-moderna/