10 Características del

Estrés

Te explicamos qué es el estrés, sus causas, consecuencias y cómo puede prevenirse. Además, los síntomas habituales.

estres
Es una respuesta a situaciones de tensión emocional continua e intensa.

¿Qué es el estrés?

Se entiende por estrés a la respuesta de un organismo a un cambio repentino en las condiciones de su entorno, que es percibido por él como amenazante. En términos biológicos, es una presión adaptativa, es decir, una respuesta fisiológica desencadenada por un estímulo. Esa respuesta apunta a preservar el equilibrio interno del organismo (homeostasis).

Sin embargo, en los seres humanos el estrés adquiere dimensiones más profundas y complejas, que se derivan de la conciencia. El estrés es nuestra respuesta a eventos no literalmente amenazantes (o no necesariamente), pero sí que generan una tensión emocional continua, intensa o dolorosa.

En respuesta, se disparan reacciones fisiológicas, que provienen de la programación interna del cuerpo y de la mente (los llamados instintos). Generalmente se vinculan con la preparación del cuerpo para la huida o para la lucha.

Por un lado, el estrés tiene efectos sobre el organismo y puede traer consecuencias complicadas. Pero por otro lado, se considera la primera etapa en el ciclo de adaptación de la vida.

Características del estrés

  1. Causas

El estrés puede tener diversas causas, ya que es fundamentalmente una respuesta a un estímulo o una situación que se percibe como amenazante.

La percepción de la amenaza no significa que la misma exista en todos los casos.

La expectativa, los altos niveles de exigencia o la inseguridad pueden generar también cuotas de estrés, aunque no exista peligro real.

Esto ocurre en situaciones de muy diversa índoles. Por ejemplo, ante un examen importante, la pérdida de un ser querido, una pelea a puños o ser perseguido por un perro.

El problema está cuando esas causas son constantes, excesivas o intolerables, lo cual somete al organismo a una situación continua de estrés. Esto implica un alto desgaste, ya que el cuerpo se halla en estado de constante tensión y alerta, lo cual dispone de mayor consumo de recursos que lo ordinario.

  1. Tipos de estrés

Existen tres grandes formas de estrés:

  • Estrés agudo. La forma más común, producto de situaciones o exigencias pasajeras, identificable mediante el dolor emocional, respuestas fisiológicas (tensión muscular, por ejemplo) y liberación de adrenalina. Una vez transcurrido el estímulo, tiende a desaparecer, pudiendo ser asociado a sensaciones de exaltación y entusiasmo cuando se produce en pequeñas dosis, como en una montaña rusa.
  • Estrés agudo episódico. Se llama así al estrés agudo recurrente, ya sea debido a condiciones vitales objetivas, o a una vivencia emocional dolorosa de la existencia, o a una personalidad particularmente angustiosa, autoexigente o nerviosa, que lleva a dramatizar un evento. Este tipo de estrés es semejante al anterior, pero continuo y se asocia con síntomas de una sobreagitación prolongada, a menudo como respuesta a sus decisiones importantes.
  • Estrés crónico. El estrés desgastante y cotidiano, que no está asociado a un evento puntual o pasajero, sino que es una forma instalada de padecimiento emocional al cual, por otro lado, las personas terminan por acostumbrarse. Esto significa que sus consecuencias sobre la salud se acumulan durante años y pueden llegar a ser fatales.
  1. Tipos de estresores

Se conoce como estresores a aquellos elementos que nos generan estrés, o que comúnmente nos colocan en una posición estresante. Se habla de cuatro grandes grupos de situaciones estresantes, que son:

  • Estresores únicos. Grandes eventos que afectan a varias personas o a un grupo de ellas, mediante cambios significativos en el modo de vida. Están asociados a cataclismos, desastres o crisis sociales.
  • Estresores múltiples. Eventos propios de la vida de cada quien que repercuten de manera crítica en su estado, generando la necesidad de defenderse o defender a otros.
  • Estresores cotidianos. Aquellos con los que debemos lidiar todos los días, sin que por eso dejen de generarnos una sensación de reactividad o aprehensión.
  • Estresores biogénicos. Procesos y situaciones orgánicas que disparan respuestas de estrés sin que el aspecto psicológico de la persona intervenga en absoluto.
  1. Síntomas

estres insomnio
El insomnio puede producir también faltas de memoria y de concentración.

El estrés se manifiesta mediante una serie de respuestas del cuerpo que se denominan somáticas. Un síntoma somático implica que el cuerpo actúa de manera automática e instintiva en preparación para su defensa.

Entre esos síntomas se encuentran la aceleración del pulso, liberación de adrenalina, tensión de los músculos. Entre los síntomas asociados al comportamiento hay conductas como la agresividad. Todas ellas son respuestas dentro de lo natural.

En cambio, cuando el estrés se convierte en un problema, es decir, cuando se hace crónico y da pie a otros padecimientos, suele desencadenar síntomas asociados, como son:

  • Dolores de cabeza y de espalda. Producto de la tensión muscular acumulada, que puede transmitirse a lo largo de los nervios.
  • Problemas intestinales. Que pueden traducirse en estreñimiento o en diarrea.
  • Problemas cardíacos. Taquicardias y subidas en la tensión sanguínea, generalmente, pero con el tiempo pueden aparecer arritmias e incluso infartos.
  • Cambios de peso. Fruto de la ansiedad (que en algunos casos se resuelve comiendo en exceso) o por la falta de alimento y de sueño.
  • Insomnio. Y sus consecuencias por añadidura: faltas de memoria, de concentración, cambios de humor y debilidad o fatiga constante.
  • Problemas emocionales. Generalmente se presentan en forma de ansiedad, depresión o problemas de control de la ira.
  • Envejecimiento. El impacto altísimo que el estrés continuo tiene en el organismo conduce a su desgaste y por ende al envejecimiento prematuro.
  1. Consecuencias

Las consecuencias del estrés son siempre desfavorables. En muchos casos los períodos de estrés dejan secuelas temporales, como cansancio acumulado o rechazo por la situación o el elemento estresante.

En otros casos, en especial cuando el estrés se mantiene durante un período largo, puede conducir a complicaciones de salud. En los casos más graves, puede ponerse en riesgo la vida, pero en todos los casos disminuye la calidad de vida.

Entre las consecuencias específicas se encuentran enfermedades, desgaste orgánico, complicaciones cardíacas, vasculares o metabólicas. Incluso pueden darse padecimientos mentales o emocionales, dependiendo de la severidad del caso: fugas, amnesias, comportamiento errático, fobias, etc.

  1. ¿Cómo se combate?

No existe un tratamiento mágico contra el estrés. Dado que no es una enfermedad sino un conjunto de reacciones, generalmente lo adecuado es emprender una serie de cambios de conducta respecto a lo que esté causando dichas reacciones. Por ejemplo:

  • Identificar y reconocer las fuentes de estrés como primer paso.
  • Alejarse de la fuente de estrés aunque sea temporalmente y olvidarse de ella.
  • Comprender los propios límites y aceptarlos.
  • Incorporar a la vida técnicas de relajación como el yoga o la actividad deportiva.
  • Pedir ayuda, ya sea de los colegas, los superiores, etc. y delegar problemas.
  1. ¿Cómo se previene?

La prevención de estrés está muy vinculada con su tratamiento. Se trata de identificar las potenciales fuentes del estrés. A continuación, se observa si las respuestas a ese estímulo son acordes, proporcionadas, saludables, o si por el contrario es una fuente de padecimiento.

En muchos casos la prevención implica un acompañamiento psicológico, yoga, actividades recreativas y otras formas de “drenar” el estrés y no permitir que se acumule.

Sin embargo, debe tenerse en cuenta que el estrés, dentro de ciertos parámetros, es una respuesta totalmente natural del organismo. Lo importante es evitar que el estado de tensión se perpetúe a pesar de que sus causas ya no estén.

  1. Eustrés y distrés

En algunos ámbitos se distinguen dos formas de respuesta a fuentes de estrés. Por un lado, el eustrés involucra respuestas que permiten adaptarse a una situación amenazante, y por ende perfectamente lógicas y comprensibles.

Pero también existe el distrés. En estos casos hablamos de respuestas que se establecen de manera regular o permanente, incidiendo en la conducta y causando depresión, ansiedad o irritabilidad.

  1. Enfermedades derivadas del estrés

estres hipertension
Puede provocar o empeorar cuadros de hipertensión arterial.

El estrés puede incidir en un número importante de enfermedades, empeorándolas o haciéndolas más frecuentes. Tales como:

  • Hipertensión arterial
  • Jaquecas o migrañas
  • Síndrome del colon irritable
  • Depresión severa y numerosos trastornos psicológicos
  • Enfermedades oportunistas, como la gripe, dada la baja en el sistema inmune que viene luego de una época de mucho estrés.
  1. Estrés postraumático

Se conoce con este nombre a un tipo particularmente brutal de estrés, motivado por una vivencia muy traumática por lo violenta, lo significativa o lo impactante en la mente humana. El estrés postraumático no aparece en el momento del trauma, sino un tiempo más tarde.

En el momento en que la situación traumática llega a su fin y las cosas parecen haber vuelto a su sitio aparecen diversos síntomas. Entre ellos están la angustia y padecimientos emocionales y somáticos que, a simple vista, parecieran ser inmotivados.

Referencias:

¿Cómo citar?

"Estrés". Autor: Julia Máxima Uriarte. Para: Caracteristicas.co. Última edición: 17 de febrero de 2019. Disponible en: https://www.caracteristicas.co/estres/. Consultado: 25 de mayo de 2019.