10 Características de la

Evolución Humana

Te explicamos cómo fue la Evolución Humana, en la forma de caminar, manipular objetos y la comunicación.

evolucion humana
La evolución humana fue un proceso biológico de millones de años.

¿Qué fue la evolución humana?

Se habla de Evolución humana o Evolución del ser humano para referirse a un proceso dinámico de adaptación y cambio biológico. Se inició en África en algún momento hace 5 a 7 millones de años, cuando surgió el antecesor más remoto de nuestra especie.

En otras palabras, es el proceso de cambio biológico que, a lo largo de varios millones de años, ocasionó la aparición de la especie Homo sapiens en el mundo.

Este proceso se dio a partir de la inauguración del género de los homininos, es decir, los primates bípedos considerables antecesores del ser humano. Se desprendieron dentro de la familia de los homínidos (simios superiores), divergiendo de los chimpancés (Pan troglodytes) en su rumbo evolutivo.

Numerosas especies humanas existieron antes de que el Homo sapiens surgiera y de que conquistara el mundo entero. Todas hoy se han extinguido.

El estudio de la evolución humana resulta de interés para diversas disciplinas, como la antropología, la genética, la paleontología, la estratigrafía, la geocronología, la arqueología e incluso la lingüística.

Ver también: Evolución del Hombre

Características de la evolución humana

  1. Teorías sobre el origen

El origen de la humanidad ha sido una pregunta ancestral, milenaria, a la que sólo en tiempos recientes hemos podido dar una respuesta objetiva satisfactoria.

En textos sagrados y antiguos se encuentran teorías místicas, religiosas o mágicas que suponían al hombre fruto de un milagro divino. Esta lógica se denomina creacionismo y es defendida por todas las religiones.

Hubo otras teorías, algunas de las cuales apuntaban a fenómenos extravagantes como la generación espontánea o las causas extraterrestres.

Finalmente, cuando la ciencia fue una herramienta a disposición de la humanidad, las investigaciones en diversos campos fueron alimentando la teoría de que el ser humano estaría emparentado biológicamente con los animales (cosa que no pareciera tan difícil de aceptar y demostrar).

En el siglo XIX Charles Darwin publicó su teoría sobre el origen de las especies, a partir de la cual se propuso la idea de la evolución como “descendencia con modificación”.

Como consecuencia, se propuso que el hombre evolucionó tal y como lo hicieron los demás animales, a partir de formas más simples de vida con las que aún compartía muchos rasgos. A esta lógica, hoy en día comprobada por el discurso científico, se la denominó Evolucionismo.

  1. Evolución del ser humano

A menudo se dice que el ser humano desciende del mono. En términos científicos, eso no es exacto: sería preferible decir que somos parientes lejanos de los chimpancés, ya que en algún momento hace 5 a 7 millones de años, existió una especie de primate africano de la cual descendemos tanto los humanos, como los chimpancés.

Esta especie, nuestro último antepasado común con los monos, se vio en una encrucijada vital y terminó separándose en dos grupos:

  • Uno que permaneció en los árboles, y de la cual provienen los chimpancés y otras especies de simios
  • Otro grupo que descendió al suelo y empezó a caminar erguido.

Este segundo grupo transitó hacia nuevas situaciones vitales con nuevos retos y nuevos cambios. Su largo camino de varios millones de años, culmina justamente con la aparición de las especies humanas, la última de las cuales es precisamente la nuestra.

  1. Bipedestación

Uno de los principales rasgos de la evolución humana, y quizá el primero que marca el inicio de la trayectoria que conduce hacia nuestra especie, fue la postura erguida en las extremidades traseras.

Se estima que esta postura surgió para caminar de manera más eficaz en las sabanas africanas, pudiendo correr con mayor velocidad. Además, al moverse era posible mantener la vista por encima de los pastizales que predominaban en la región, y que podían esconder depredadores.

De esta manera, los simios que se paraban en dos patas sobrevivían a los que caminaban todavía en cuatro. Como consecuencia, este rasgo se fue imponiendo, modificando la conformación del cuerpo para que el cráneo esté firmemente ubicado al tope de la columna.

  1. Pulgares oponibles

evolucion humana pulgar oponible
El pulgar oponible permitió crear y utilizar herramientas.

Al aprender a caminar erguidos, los proto-humanos ancestrales tuvieron libres las extremidades superiores. Entonces pudieron usarlas para otras cosas, como comer mientras se camina, sujetar crías mientras se huye de un depredador, transportar alimentos o empezar a usar herramientas.

Piedras, huesos, trozos de madera fueron las herramientas iniciales con que contaron nuestros antepasados. Marcan el inicio de un aprendizaje tecnológico que conduce hasta las sofisticadas herramientas que tenemos hoy.

Para poder utilizar herramientas, fue necesaria la capacidad de oponer el pulgar al resto de los dedos de la mano, desarrollada a lo largo de los milenios de evolución. Ese simple gesto, imposible para los primates cuya vida arborícola, nos permitió una motricidad fina indispensable.

  1. Cerebración

Junto al desarrollo de los talentos manuales y al uso de herramientas primitivas, el crecimiento y la complejización del cerebro fueron procesos clave en la evolución humana.

A medida que avanzamos por las especies de homininos previos al ser humano, la capacidad craneal aumentó desde los 350 cc. de los primeros Australopecinos, hasta los 1200 a 1400 cc. de contenido cerebral del Homo sapiens.

Este aumento en el volumen cerebral implica la capacidad de mayores procesos cognitivos, razonamientos más amplios, profundos y rápidos. Además, permitió la capacidad de aprendizaje y abstracción que es el rasgo fundamental que nos distingue de los demás animales.

Esto cambios implicaron la creación de herramientas más complejas y en una creciente comprensión del universo que nos rodea, aunque fuera mediante mitos y relatos. Además, permitió desarrollar un lenguaje articulado y simbólico.

  1. Aparición del lenguaje

Si bien la comunicación es un elemento afín a todas las formas de vida, el lenguaje es algo exclusivamente humano.

Algunos animales pueden comprender y asociar ciertas instrucciones con conductas deseadas o indeseadas. Otros, como los chimpancés, son capaces de comprender ciertos rudimentos comunicativos mediante un lenguaje de señas.

Sin embargo, en ninguno de estos casos se trata de un lenguaje articulado. Un sistema basado en sonidos y signos que se traducen en ideas complejas, es algo único de nuestra especie.

Este elemento fue otro factor vital en nuestra evolución, sobre todo a la hora de competir con otras especies humanas como los Homo neanderthaliensis, con quienes compartimos miles de años y que terminaron extinguiéndose, a pesar de que ellos eran mucho más fornidos y resistentes

Se estima que su lenguaje era mucho más primitivo y limitado que el nuestro, lo cual nos daba una ventaja a la hora de organizarnos socialmente o alcanzar mayores niveles de comprensión y planificación. Por ejemplo, era una habilidad clave en la cacería o en la guerra.

  1. Arte y cultura

Las formas más sofisticadas de cultura y expresión artística entre todas las especies humanas que existieron las alcanzó el Homo sapiens. Sin embargo, algunos antecesores dejaron rastros de su existencia. Además, se sospecha que los Neandertales también dejaron pinturas rupestres y otras formas de arte prehistórico.

En nuestra civilización, el arte y la cultura son reflejo de nuestra capacidad de pensamiento, de nuestro espíritu expresivo y creativo. Además, son un aspecto altamente valorado de nuestra existencia, algo único entre todas las formas de vida animal.

  1. Principales especies humanas extintas

Las principales especies humanas que nos antecedieron fueron:

  • Homo habilis. Existió hace 2.5 a 1.4 millones de años, en el África oriental.
  • Homo ergaster. Vivió hace 1.9 a 1.25 millones de años, en lo que hoy se conoce como Georgia, entre Europa y Asia.
  • Homo erectus. Existió hace 2 millones de años a 300.000 años en África y Eurasia (Java, China, Vietnam y el Cáucaso).
  • Homo heidelbergensis. Vivió hace 600.000 a 250.000 años en Europa y África.
  • Homo neandertalensis. Existió hace 230.000 a 24.000 años en Europa y Asia Occidental.

Conviene entender que estas especies no “se convirtieron” unas en otras, sino que a menudo coexistieron en distintas regiones del mundo y cedieron paso a otras venideras que las desplazaron.

  1. Futuro de la especie humana

Es imposible predecir hacia dónde conducirá la evolución humana a futuro, ya que los parámetros en los que se basaba han cambiado radicalmente. Podría hablarse de una evolución ya no por selección natural, sino por presiones artificiales, por la propia mano del ser humano.

La movilidad global de nuestra especie hace más difícil la variación genética. Las presiones selectivas son focales y transitorias, por lo que es probable que la especie sufra sólo cambios menores en un futuro cercano, como los que evidencian la pérdida de los molares del juicio, el apéndice y otros remanentes evolutivos innecesarios.

  1. Línea de tiempo de la evolución humana

  • Australopitecus afarensis (aparece hace 3,4 millones de años).
  • Australopithecus africanus (aparece hace 2,8 millones de años).
  • Homo habilis (aparece hace 2,2 millones de años).
  • Homo ergaster (aparece hace 1,9 millones de años).
  • Homo erectus (aparece hace 2 millones de años).
  • Homo heidelbergensis (aparece hace 600.000 años).
  • Homo neanderthaliensis (aparece hace 230.000 años).
  • Homo sapiens (aparece hace 200.000 años).

Referencias:

¿Cómo citar?

"Evolución Humana". Autor: Julia Máxima Uriarte. Para: Caracteristicas.co. Última edición: 17 de mayo de 2019. Disponible en: https://www.caracteristicas.co/evolucion-humana/. Consultado: 25 de mayo de 2019.