10 Características de la
Exposición Oral

Te explicamos qué es la exposición oral, cómo prepararla, su clasificación y elementos. Además, cómo es un buen orador.

exposicion oral
Tanto el expositor como su audiencia están presentes, con una interacción directa.

¿Qué es la exposición oral?

Una exposición oral es una situación comunicativa formal, en la que uno o más expositores informan al público asistente respecto a un tema o un asunto que han estudiado de antemano, con el fin de darlo a conocer o difundirlo.

Una exposición oral puede darse en ámbitos académicos, profesionales o políticos. Como habitualmente ocurre en vivo y directo, depende en buena medida de la organización y talento expresivo de los expositores, ya que deberán capturar la atención de la audiencia durante el período en que dure su intervención.

La exposición oral es apenas una de las formas existentes de exposición, que incluyen la disertación por escrito, la videoconferencia, la clase magistral, etc. Pero por exposición oral suele referirse a una charla en la que tanto los expositores como el público interesado se hallan presentes, y se propicia una interacción directa entre ambos.

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Características de la exposición oral

  1. ¿Por qué es importante?

Las exposiciones orales son probablemente la técnica más común de transmisión de información especializada que existe.

Se utiliza tanto en ámbitos académicos como profesionales o testimoniales.

De hecho, en los juicios se pide a los testigos hacer una exposición oral conforme a las preguntas de quien los interpela.

La capacidad de expresión oral es un rasgo distintivo e importante de la socialización de nuestra especie.

  1. Estructura

Toda exposición oral comprende más o menos las siguientes partes:

  • Introducción o apertura. Una aproximación al tema que sienta las bases para el posterior desarrollo. Ofrece conocimientos previos o más sencillos que luego serán necesitados, o un abordaje inicial a partir del cual empezará a construirse el contenido de la exposición.
  • Desarrollo. La extensión del “cuerpo” de las ideas que se desean transmitir, con sus complicaciones, sus particularidades y los detalles que completen la información. Es la parte concreta de la exposición.
  • Conclusión o cierre. La parte final en que se resume lo expuesto hasta entonces, explicitando lo que a partir de todo ello puede inferirse, nuevas ideas que de ello se desprenden o la importancia del tema para futuras investigaciones.
  1. Elementos que la componen

En una exposición oral suelen estar involucrados los siguientes elementos:

  • Expositor(es). Aquellos que tienen la palabra y que son escuchados por el público.
  • Público. Aquellos que presencian la exposición y que, por lo general, guardan silencio hasta el final de la misma.
  • Material de apoyo. Los expositores pueden emplear diversos materiales para acompañar su explicación, ya sea como recordatorios, ejemplos, ilustraciones, o simplemente como un resumen constante de lo dicho, para facilitar el aprendizaje o la retención de lo expuesto. En este sentido pueden usarse fotografías, láminas de presentación digital, videos, etc.
  1. Tipos de exposición oral

exposicion oral mesa redonda
En una mesa redonda todos los expositores conversan sobre el mismo tema.

La exposición oral puede tener diversos tipos, que varían entre sí de acuerdo a las particularidades que presentan. Por ejemplo:

  • Mesa redonda. Todos los expositores se organizan para conversar en torno a un tema, pudiendo intervenir a voluntad.
  • Panel de discusión. Los expositores hablan por turnos al público, y por último se produce un debate con preguntas.
  • Conferencia o lectura. Uno o varios expositores (por turnos) leen y/o comentan un texto al público y aportan explicaciones de ser necesario para que se entienda.
  • Debate. Dos expositores abordan un tema desde perspectivas diferentes y tratan de convencer al público de su postura.
  • Simposio. Un panel de especialistas aborda una temática desde sus puntos de vista; luego el público interviene mediante preguntas y dudas que son aclaradas.
  1. ¿Cómo se prepara?

La preparación de una exposición oral pasa por los siguientes pasos:

  • Investigación del tema. Se reúnen todas las fuentes disponibles o pertinentes para la exposición, y se ubica en ellas el contenido más relevante.
  • Toma de apuntes. Se extraen las ideas pertinentes y las citas necesarias para la explicación del tema, y se plasman en fichas. A partir de ellas podrá repasarse el contenido y hacer el material de apoyo.
  • Elaboración de un esquema. Se traza el “esqueleto” de la exposición, como un esquema en el que se ordene el modo de presentar la información, atendiendo siempre a ir de lo más general a lo más específico, o de lo más simple a lo más complejo.
  • Elaboración del material de apoyo. Una vez que se sepa el orden de los contenidos a exponer, se puede decidir qué habrá como material de apoyo en cada etapa de la exposición.
  • Práctica. Se realiza una exposición de prueba, cronometrando el tiempo empleado para asegurarse de estar dentro de los límites permitidos.
  1. Exposiciones grupales o individuales

Mucho cambia dependiendo de si la exposición es individual o en grupo. Si este último es el caso, a los pasos de preparación se deben sumar la coordinación de los integrantes del grupo, para que su participación en la exposición sea lo más fluida posible.

Es un error que los integrantes ignoren del todo lo que corresponde a otro exponer, o peor aún, que ignoren el orden de presentación de los eventos. Lo idóneo es que cada uno sepa, así sea someramente, la totalidad del tema.

  1. Tipos de audiencias

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La audiencia especializada es exigente pero puede seguir contenidos complejos.

Dependiendo de la naturaleza del público, una exposición podrá recibir mayor o menor acogida y estará más o menos cerca de cumplir su propósito informativo.

Para ello, el o los expositores deberían prever el tipo de público al que se dirigirán:

  • Especializada. Una audiencia de profesionales o conocedores del tema será capaz de entender y manejar los términos difíciles, seguir ideas complejas y dar por sentados ciertos referentes. Por otro lado será más exigente en la claridad de las ideas, en el manejo de los conceptos y en otros aspectos técnicos de la exposición.
  • No especializado. Un público compuesto por asistentes diversos, quizá ocasionales, que no comparten formación en torno a un tema y que por lo general tienen intereses diferentes. Este tipo será más fácil de impresionar, pero menos capaz de seguir las reflexiones especializadas o de entender conceptos complejos, así que preferirá las aproximaciones divulgativas o generales.
  1. El material de apoyo

Si bien lo importante en una exposición oral es justamente la parte hablada de la misma, el material de apoyo puede jugar un rol determinante a la hora de ayudar a que se entienda lo expuesto y que la experiencia sea grata, o puede por el contrario sabotear la exposición y entorpecer la comunicación. Para ello es clave que el material de apoyo sea:

  • Concreto. Conteniendo únicamente lo necesario, y no una especie de trascripción de todo lo dicho.
  • Secundario. No debe competir con la exposición, ni secuestrar la atención del público, ni rivalizar en importancia con lo que va a decirse.
  • Dinámico. Breve, ágil, compuesto de información fácil de comprender, directa y que no genere dudas adicionales.
  1. Un buen orador

exposicion oral buen orador
La postura de un buen orador denota seguridad y comodidad.

Un buen orador, por su parte, cumple con las siguientes condiciones:

  • Tiene buena dicción, pronuncia correctamente las palabras.
  • Emplea un tono de voz lo suficientemente alto, sin gritar.
  • Habla de manera lineal y ordenada, sin atropellarse, dudar, o retroceder.
  • Dialoga con el material de apoyo, no se distrae con él.
  • Emplea una postura corporal armónica y que no denote inseguridad, duda o incomodidad.

Ampliar: Características de un buen orador

  1. Una buena exposición

En resumidas cuentas, una buena exposición debe ser:

  • Documentada. Debe manejarse bien el tema expuesto y se debe contar con las necesarias referencias para explicarlo.
  • Amena. Debe ser tolerable, ni muy aburrida ni muy abrumadora, con el tono justo para abordar el tema de acuerdo al público.
  • Organizada. Debe abordar el tema de a poco, sin dejar por fuera elementos indispensables, sin retroceder sobre sí misma ni adelantarse innecesariamente.
  • Acotada. Debe ocupar la cantidad de tiempo justo del que se dispone, sin abusar del público y sin quedarse corta o acabar antes de tiempo.

Referencias:

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Enciclopedia de Características (2017). "Exposición Oral". Recuperado de: https://www.caracteristicas.co/exposicion-oral/