10 Características de un

Gobierno

Te explicamos qué es un gobierno, los órganos que lo componen y las diferentes clasificaciones. Además, qué es un buen gobierno.

gobierno
Está a cargo del control y administración de las instituciones del Estado.

¿Qué es un gobierno?

Se entiende por gobierno a la autoridad política que conduce un Estado. Está a cargo del control y administración de sus instituciones según lo establecido en el marco legal de derecho (la Carta Magna o Constitución). En otras palabras, se trata de la jefatura política de una nación, provincia o institución autónoma (en ese caso se habla de co-gobiernos).

Comúnmente, cuando hablamos del gobierno nos referimos al conjunto de individuos dotados de cargos públicos de elección popular. En ellos se delega el poder del Estado, con el compromiso de hacer buen uso del mismo.

En muchos casos al hablar del gobierno nos referimos al poder ejecutivo: jefes de gobierno (presidentes o primeros ministros), vicepresidentes y sus ministros o jefes de gabinete. Sin embargo, en un sentido más amplio, el gobierno está formado también por el poder legislativo y judicial.

Características de un gobierno

  1. Definiciones

Según León Duguit, jurista francés especializado en derecho público, el gobierno es “el conjunto de órganos del Estado formado por las autoridades públicas que ejercen el poder del Estado”.

Asimismo, lo define el jurista argentino Carlos Sánchez Viamonte: “la organización mediante la cual la voluntad del Estado es formulada, expresada y realizada”.

Por su parte, el mexicano José R. Castelazo en 2007 lo define como “la organización que representa al Estado para el cumplimiento de sus objetivos y metas”.

  1. Formas de gobierno

La preocupación humana por el ejercicio del poder político tiene larga data. Aunque actualmente las formas de gobierno se clasifiquen de forma distinta, se siguen utilizando los términos acuñados entonces por su poder explicativo.

Ya en los tiempos de la Antigua Grecia los filósofos habían propuesto la clasificar las formas de gobierno. Entre ellos, Aristóteles estableció dos grandes categorías: formas puras e impuras de gobierno, y tres modos específicos de ejercer el poder:

Formas puras. Aquellas formas de gobierno que tienen en cuenta el interés de la comunidad gobernada. Pueden ser de tres tipos:

  • Monarquías. En las que gobierna un solo individuo, coronado como rey.
  • Aristocracias. En las que gobiernan unos pocos, quienes ejercen el poder político para el bien común.
  • Democracias. En las que gobiernan muchos y el criterio de las masas es tomado en cuenta.

Formas impuras. Aquellas formas de gobierno que no tienen en cuenta el bien común y sirven sólo a los intereses de quienes los ejercen. Pueden ser de tres tipos:

  • Tiranías. En las que gobierna un solo individuo mediante la fuerza o la intimidación, sin asomo de legalidad o reconocimiento.
  • Oligarquías. En las que gobierna una minoría privilegiada, que defiende sólo sus intereses y no los de la comunidad.
  • Demagogias. En las que gobiernan muchos, pero sólo pocos se benefician, pues dicen a las masas lo que quieren oír y las engañan.

Posteriormente, en el siglo XVIII el ensayista francés Montesquieu propuso tres formas posibles de gobierno:

  • República. En ella el poder político es detentado por la voz de la mayoría, mediante mecanismos de representación (parlamentos o asambleas legislativas), y es ejercida con el consentimiento de la comunidad. La mayoría de las naciones modernas son republicanas.
  • Monarquía. Una persona es elegida para gobernar absolutamente, dentro del marco de ciertas leyes sucesoriales y cierto ordenamiento de lo que el Rey tiene permitido y lo que no.
  • Despotismo. El poder es ejercido por una sola persona pero de manera tiránica, es decir, a la fuerza, sin respeto por ordenamiento jurídico alguno.
  1. Clasificación actual

Hoy en día nociones como república o monarquía siguen siendo utilizadas para explicar cierto funcionamiento político. Sin embargo, hoy la clasificación principal se basa en otro criterio: hasta qué punto se respetan la voluntad popular, los derechos humanos y las leyes constitucionales.

Aunque puede haber casos que tengan aspectos de uno y de otro, en general los gobiernos se clasifican en:

  • Democráticos. Aquellos en los que la ciudadanía puede ejercer libremente su militancia política y puede organizarse para elegir a sus líderes en base a la preferencia popular, respetando el derecho pleno de los demás a disentir o a preferir otras tendencias.
  • Antidemocráticos. Aquellos en los que el poder político es ejercido sin respeto alguno por el orden constitucional o reglas claras de juego, sin tener en cuenta la voluntad popular y generalmente persiguiendo, castigando o prohibiendo cualquier tipo de disidencia, so pena de prisión, muerte, desaparición o torturas.
  1. Órganos que lo componen

Todo gobierno ejerce su autoridad mediante órganos o instituciones, que componen un engranaje político y organizacional con distintas funciones y jerarquías. Algunos de los más comunes órganos de gobierno hoy en día son:

  • Jefatura de gobierno. Administrada por un presidente, primer ministro o equivalente ejecutivo, es un cargo electo por votación directa o indirecta por parte de los gobernados, en quien recae el timón del barco, por decirlo de alguna manera.
  • Vicepresidencia. Una segunda instancia que compone en algunos Estados un poder ejecutivo secundario, capaz de tomar algunas decisiones de manera autónoma pero sobre todo indispensable en caso de ausencia del jefe de gobierno.
  • Ministerios. De número y dedicación variables, se trata de las delegaciones que llevan a cabo las directrices del poder ejecutivo en áreas específicas de la vida de la nación: Salud, Educación, Transporte, Defensa, Ciencia y tecnología, etc.
  • Gobernaciones o gobiernos provinciales. Equivalentes en responsabilidad al presidente, pero en las distintas particiones políticas del territorio nacional, ya sean Estados, Provincias o Cantones.
  1. ¿Por qué es importante?

Las decisiones políticas de una nación impactan directamente en la calidad de vida de los ciudadanos, el funcionamiento de la economía y el futuro de la nación. Por estas razones el gobierno es siempre objeto de suspicacias, investigaciones y debate. Un mal gobierno es tan capaz de arruinar un país, como un buen gobierno de salvarlo.

  1. Cambio de gobierno

cambio de gobierno
Luego de un período de gobierno, se elige a otro que lo sucede.

El período de gobierno es el tiempo determinado en que cada gobierno tiene validez. El mismo puede extenderse de 4 a 6 años en la mayoría de las democracias occidentales. Al final del mismo suele elegirse un nuevo gobierno que le sucede.

En regímenes no democráticos, en cambio, los períodos pueden ser mucho más largos o indefinidos, como ocurre en las dictaduras. Muchas suelen terminar con la muerte del autócrata mayor, cediendo así el paso a una nueva forma de gobierno.

Otro modo de cambiar de gobierno es el golpe de Estado. En ellos, un sector de la población se subleva y ocasiona la caída o el derrumbe por la fuerza del gobierno, permitiendo así el surgimiento inmediato de otro.

Sin embargo, este tipo de mecanismos de fuerza, así como las Revoluciones, suelen ser mal vistos ya que no siguen las reglas políticas de juego. Pueden traer como consecuencia gobiernos inconsultos y antidemocráticos.

  1. Legitimidad

Los gobiernos pueden ser legítimos o no, dependiendo de si operan dentro del marco de leyes que contempla la Constitución o no. Los gobiernos ilegítimos, son los que no operan según las reglas establecidas. Pueden ostentar autoridad, pero su poder es ilegítimo. En algunos casos, otras instituciones del Estado se le oponen y no admiten su dirección.

  1. Gobernabilidad

La gobernabilidad para referirse a la capacidad de una nación de ser gobernada. Más específicamente, son las condiciones para que un gobierno definido continúa en el poder, o si es inminente su colapso y reemplazo por uno nuevo.

Las condiciones de gobernabilidad varían dependiendo del punto de vista que las estudie. Sin embargo, en general dependen de la continuidad de las instituciones y la sujeción a las reglas por parte de la población.

  1. Gobierno de facto

Un gobierno de facto es un gobierno que nadie ha elegido. Se erige a cargo del Estado por medios de fuerza, como un golpe de Estado, una Revolución o una conspiración. Este tipo de gobiernos carecen de legitimidad de origen, ya que no representan la voluntad del pueblo sino la de una minoría poderosa, generalmente.

Por otro lado, cuando un gobierno legítimo se niega a entregar el poder del Estado una vez vencido su período, en algunos casos emplea los mecanismos del Estado mismo para perpetuarse en el poder. Entonces pierde su legitimidad y pasa a ser un gobierno de facto, incluso si inicialmente ascendió al poder mediante elecciones.

Ampliar: Gobierno de facto

  1. ¿Qué es un buen gobierno?

Un buen gobierno es aquel que cumple con su compromiso para con el bienestar común, esto es, que cumple con las siguientes características:

  • Debe ser legítimo, es decir, respetar las reglas de juego político.
  • Debe ser transparente, no debe emplear el Estado para el enriquecimiento personal de sus funcionarios y debe rendir cuentas de sus gastos.
  • Debe ser eficaz, o sea, que debe hacer un uso eficiente y responsable de los recursos del Estado.
  • Debe ser justo, en el sentido de no favorecer a ninguna parcialidad política.
  • Debe ser comprometido, no debe dejar pasar con indiferencia las necesidades del pueblo.

Referencias:

¿Cómo citar?

"Gobierno". Autor: Julia Máxima Uriarte. Para: Caracteristicas.co. Última edición: 17 de febrero de 2019. Disponible en: https://www.caracteristicas.co/gobierno/. Consultado: 25 de mayo de 2019.