10 Características del Impresionismo

Te explicamos qué fue el impresionismo, cuándo y cómo surgió este movimiento artístico, y cuáles fueron sus principales características.

impresionismo - cuadro
Se considera 1873 el año del florecimiento del impresionismo en Francia

¿Qué es el impresionismo?

El impresionismo fue un movimiento artístico, principalmente pictórico, surgido en la Europa de la segunda mitad del siglo XIX, principalmente en Francia, y cuyos principales postulados fueron el abandono de las figuras plenas e identificables, en favor de pintar la luz y capturar su presencia en un panorama específico, más allá de las formas que pudieran subyacerle.

Los principales exponentes de este movimiento fueron los expuestos en el Salón de Artistas Independientes de París entre abril y mayo de 1874, una lista que reúne nombres tan importantes como Claude Monet, Edgar Degas, Pierre-Auguste Renoir, Camille Pissarro, Paul Cézanne, Alfred Sisley y Berthe Morisot.

Este movimiento fue fundamental en su carácter rupturista para dar pie a lo que serían luego las vanguardias europeas, y sirvió de inspiración para iniciativas semejantes en la música (Debussy), literatura (hnos. Goncourt), escultura (Rodin) y cine (Jean Renoir).

Características del impresionismo

  1. Origen

El término “impresionista” se empleó por primera vez de manera despectiva. Se le atribuye a un crítico de arte de nombre Louis Leroy, quien lo habría usado a modo de mofa frente a un cuadro de Monet: Impresión, sol naciente (1873).

Inspirado en el título de este cuadro, el crítico arremetió en la prensa contra los treinta y nueve “pintores impresionistas” expuestos en París, dándole nombre sin saberlo a uno de los movimientos pictóricos más importantes del siglo.

  1. Precursores

Se considera entre los precursores del impresionismo a los paisajistas ingleses del siglo XIX, en pleno romanticismo, quienes ya intentaban descripciones de escenas que trascendieran la forma y se permitieran cierta vaporosidad, cierto talante fugaz, tales como J. M. William Turner y John Constable.

Otro precursor importante será Édouard Manet con su Almuerzo sobre la hierba (1863), cuadro del que los impresionistas heredaron la desatención por el relato y el modelo, dejando de lado los elementos tradicionalmente más importantes en la pintura.

Finalmente, Camille Corot y la escuela de Barbizon, en su empeño por romper muchos de los preceptos renacentistas vigentes en la pintura de la época, allanaron el camino para el surgimiento de los futuros impresionistas. Corot apostó siempre por espacios más planos, más sencillos y por superficies de mayor luminosidad: un preludio a la luz de los impresionistas.

Manet Edouard - La Comida en la Hierba
Almuerzo sobre la hierba (1863) – Édouard Manet
  1. Principales exponentes

Se considera 1873 el año del florecimiento del impresionismo en Francia, y lo hará de la mano de un grupo de pintores hoy en día bien conocidos, como son: Camille Pissarro (danés, 1830-1903), Claude Monet (francés, 1840-1926), Alfred Sisley (francobritánico, 1839-1899), Edgar Degas (francés, 1834-1917), Berthe Morisot (francesa, 1841-1895) y Pierre-August Renoir (francés, 1841-1919).

Desde sus primeras exposiciones tuvieron consciencia de grupo y de sus búsquedas e intereses afines, por lo que no fue difícil organizar su primera exposición en París en 1874.

  1. Forma

De modo similar, los impresionistas dejaron la forma en segundo plano, prefiriendo explorar las distintas modalidades de la iluminación: iluminación artificial en interiores, como en el caso de Degas y sus bailarinas; iluminación natural filtrada por las hojas, como en Renoir; o la iluminación natural de un lago y una multitud, como en Monet.

En esto daban la espalda al clasicismo que ubicaba el volumen y la forma como preocupación principal de la pintura, desplazando más bien su atención a la luz y el color.

  1. Paisajes

El paisaje fue quizá el gran protagonista del impresionismo, dado que los panoramas abiertos permitían la cantidad de luz y de color necesaria para sus métodos pictóricos. No obstante, la diferencia entre el impresionismo y el realismo estriba en que el primero confía en la impresión cromática y lumínica del pintor, más que en su afán por reproducir una realidad percibida.

  1. Colores puros

Uno de los avances del impresionismo y de la época apunta a la creación de nuevos pigmentos a partir de los cuáles disponer de colores más puros. Esto permitió a los pintores replantear muchas de las leyes cromáticas vigentes hasta la época, pudiendo entender el color en relación con sus acompañantes y con el contraste que generan.

Así, los impresionistas se atrevieron a hacer juegos de sombra que rompían con la dinámica del claroscuro, que empleaba valores de luz para generar las sombras y la perspectiva, en favor de sombras hechas con colores complementarios, dando así sensación de mayor profundidad a la obra.

Este avance sería fundamental luego, para las vanguardias a las que el impresionismo abrió la puerta.

  1. Pincelada gestáltica

Se ha denominado así al modelo de pincelada del impresionismo, si bien las teorías psicológicas sobre el Gestalt surgieron posteriormente. Sin embargo, los impresionistas parecían comprenderlas ya, pues su modelo de pincelada apostó por lograr un todo unitario a partir de partes inconexas.

La pincelada impresionista era breve y de colores puros, sin importar que aisladamente no fueran pertinentes a la forma o al color del modelo real; pero una vez completa la obra, esas pinceladas podían ser percibidas globalmente y reproducían una totalidad definida, dotada de luminosidad y vibrancia. Una técnica, ésta, que sería aprovechada posteriormente por los neoimpresionistas o puntillistas.

  1. Recepción crítica

A pesar de lo que el origen de su nombre sugeriría, el impresionismo gozó de aceptación en los circuitos artísticos europeos de la época. De hecho, el París de la época era el lugar de peregrinación artística de la época, y allí tuvieron lugar numerosas exposiciones universales en las que el impresionismo jugó un papel importante.

Tal vez debido a ello, no tardó en expandir su influencia por las escuelas de arte europeas, consagrándose como tendencia y traduciéndose a las experiencias artísticas locales con rapidez. La escuela impresionista gozó de aceptación en muchos países europeos, generando pronto variantes locales en Alemania, Bélgica, España, Holanda, Hungría, Italia e incluso en Estados Unidos.

  1. Variantes individuales

Si bien numerosos pintores impresionistas fueron y son aún referente obligatorio del periodo y de la pintura en general, no todos asumieron el impresionismo como una ortodoxia.

Fue Claude Monet quien ocupó el lugar más representativo del grupo, tal vez porque fue sumamente prolífico y porque sus obras fueron las que mejor definieron la estética del grupo.

Pissarro jugó un papel vital en la constitución del grupo, más como conciencia artística y moral del grupo, que como ejecutor de la técnica propiamente. Fue el único en participar en las ocho exposiciones del grupo impresionista en París.

Cézanne, en cambio, es tenido como impresionista muy a menudo, aunque posteriormente abandonaría el grupo y se anticiparía a las formas venideras del cubismo.

  1. Exposiciones

Entre 1874 y 1886 hubo en París ocho exposiciones impresionistas, al margen del salón oficial de la Academia de las Bellas Artes de Francia. Esto supuso un avance en el carácter independiente del artista plástico contemporáneo respecto a las instituciones oficiales del arte, y en la constitución de un mercado privado de obras de arte.

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Enciclopedia de Características (2017). "10 Características del Impresionismo". Recuperado de: https://www.caracteristicas.co/impresionismo/