10 Características del
Juego

Te explicamos qué es el juego, cuál es su finalidad, importancia en el desarrollo del niño y sus características principales.

Juego con fichas
Los juegos pertenecen a todas las culturas: son una característica humana universal.

¿Qué es el juego?

El juego es una actividad con determinadas reglas cuyo objetivo principal es la diversión y el placer. Puede ser utilizado con fines pedagógicos como objetivo secundario.

Los juegos pertenecen a todas las culturas del mundo por lo que se consideran una característica humana universal.

Los primeros registros de actividades lúdicas se remontan al año 3.000 a. C. y se considera una de las formas principales en que los niños se expresan.

Sin embargo, el juego es una actividad que puede continuar a lo largo de toda la vida, modificándose según los intereses y habilidades del individuo. La ONU lo incluye entre los derechos fundamentales del niño.

Características del juego

  1. Es espontáneo

Para que un juego pueda considerarse como tal, debe ser voluntario. De manera universal, el juego ha surgido en todas las culturas y en todos los niños de desarrollo normal.

Muchos animales también participan del juego, algunos (animales no gregarios) solo lo hacen en etapas infantiles y otros (gregarios) también durante la adultez.

  1. Tiene límites

Niño jugando con un avión
Mientras dura el juego, el niño se rige por leyes distintas a las cotidianas.

No se trata de una actividad continua, sino que tiene lugar en un momento y lugar determinado.

Estos límites permiten que, mientras el juego se desarrolla, los comportamientos de las personas se rijan por leyes distintas de las cotidianas.

  1. Tiene reglas

Las reglas que rigen un juego pueden ser explícitas o no, pero en todos los casos instauran una realidad distinta de la cotidiana.

El orden interno del juego determina las reglas. Esto es posible gracias a que es una actividad convencional y, como tal, es producto de un acuerdo entre los jugadores.

Cada juego organiza las acciones de una manera específica. Un juego puede parecerse a una actividad ajena al juego, pero la forma en que organiza las acciones la distingue de esa actividad (jugar a pelear no es lo mismo que pelear).

  1. Tienen una finalidad

Juego rayuela
El juego desinteresado es indispensable en la niñez.

El juego se justifica porque produce placer, es desinteresado e intrascendente. En este sentido se diferencia del deporte ya que no existe una competencia con otros ni con uno mismo.

Si bien una persona externa al juego puede diseñarlo con un fin específico (aprendizaje, desarrollo de capacidades motrices, etc.), para los jugadores ese fin no tiene relevancia. De lo contrario, el juego deja de existir como tal.

El juego desinteresado es importante en todas las etapas de la vida, pero es indispensable en la niñez. Por eso, cuando un adulto juega con un niño debe tener en cuenta que no es necesario que un niño aprenda, pero sí que un niño juegue.

  1. Evolucionan

Las características de los juegos cambian junto con el individuo. Por ejemplo, en los primeros tres años de vida los niños juegan principalmente de forma individual.

Posteriormente, los juegos incluyen una interacción con otros niños o adultos.

  1. Funciones sociales y culturales

Niños jugando
El juego permite la integración del individuo en su cultura. 

Si bien el juego surge espontáneamente y se practica sin tener en cuenta ningún objetivo ulterior, se ha observado que permite desarrollar determinadas habilidades.

El juego permite la integración del individuo en su cultura, pero también favorece el pensamiento simbólico.

La capacidad de relacionarse con otros, así como instaurar y respetar normas y objetivos es fundamental para el desarrollo social.

El respeto por las normas, por mínimas que sean, colabora con el desarrollo del autocontrol tanto en niños como en adultos.

  1. Funciones psicomotrices

Con la diversión como objetivo, los niños son motivados a explorar y, por lo tanto, ampliar sus capacidades motoras y sensoriales.

Los niños descubren nuevas formas de percibir al mismo tiempo que coordinan los movimientos de su cuerpo y, de esta manera, se organiza su estructura corporal.

  1. Funciones intelectuales

Juego de adultos
El juego fomenta la imaginación, la creatividad y la capacidad de planificar. 

Debido a las metas que propone cada juego, fomenta el desarrollo de la capacidad de planificar acciones complejas e interpretar los hechos, lo que estimula el pensamiento reflexivo y representativo.

Junto con la capacidad de razonar, el mundo ajeno de lo cotidiano que instaura el juego fomenta la imaginación y la creatividad, permitiendo además una temprana comprensión de la diferencia entre fantasía y realidad.

  1. Funciones emocionales

El valor terapéutico del juego se encuentra no solo en el placer de la diversión sino también en su capacidad de funcionar como un liberador de tensiones y energía retenidas.

Tanto en niños como en adultos puede ser una forma de expresar y explorar emociones pero en los niños puede ser la única forma que tienen disponible para comunicarse y expresarse.

  1. Interactúan con la realidad

El juego es una actividad a través de la cual se interactúa con la realidad accesible a la persona que juega.

Esa interacción puede ser simbólica, a través de la representación de situaciones u objetos externos al juego, o bien concreta, a través del contacto con el propio cuerpo, con otros jugadores, con objetos y espacios de juego. Ambos tipos de interacción pueden ser simultáneos.

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Enciclopedia de Características (2017). "Juego". Recuperado de: https://www.caracteristicas.co/juego/


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