10 Características de los Metaloides

Te explicamos cuáles son los metaloides y sus características principales. Además, cuáles son sus usos, propiedades, y ejemplos.

metales - metaloides
Algunos metaloides son sumamente abundantes en la corteza terrestre, como el silicio.

¿Qué son los metaloides?

Los metaloides o semimetales son un tipo de elementos químicos que muestran un comportamiento intermedio entre los metales y los no metales, en cuanto a asuntos de ionización y propiedades de enlace.

No es sencillo distinguirlos de los metales verdaderos, sin embargo. Se lo logra únicamente a través de la revisión de sus propiedades de conducción eléctrica. Además, suelen ser muy variados en su forma y coloración.

La lista de los metaloides abarca los siguientes elementos:

  • Boro (B).
  • Silicio (Si).
  • Germanio (Ge).
  • Arsénico (Ar).
  • Antimonio (Sb).
  • Telurio (Te).
  • Polonio (Po).
  • Astato (At).

Además: 10 Características de los Metales y No Metales

Características de los metaloides

  1. Ubicación en la Tabla Periódica

Los metaloides se encuentran, dentro de la Tabla Periódica, en una diagonal descendiente desde el boro hasta el astato, esparcidos entre en las columnas 13, 14, 15, 16 y 17, y dividiendo la Tabla en dos. Los elementos que se ubican en la mitad de la derecha son no metálicos, y los que se ubican a la izquierda son metálicos.

  1. Forma y coloración

Los metaloides son muy variados en cuanto a su forma y su color. Pueden ser brillantes u opacos, y muchos de ellos presentan más de un estado alotrópico, es decir, distintas presentaciones de acuerdo a su estructura molecular. El arsénico, por ejemplo, puede ser gris, amarillo o negro, dependiendo de su versión alotrópica. El silicio, similarmente, puede mostrarse como un cristal sólido brillante o como un polvillo amorfo y amarronado.

  1. Conducción eléctrica

La mayoría de los metaloides son semiconductores (transmiten la electricidad en un solo sentido) en lugar de conductores completos y en eso se distinguen de los elementos metálicos. No obstante, son mucho mejores conductores que los elementos no metales (aislantes), por lo que suelen ser utilizados en la industria de la fabricación electrónica.

  1. Conducción térmica

Al igual que con la electricidad, los metaloides conducen la energía calórica mucho mejor que los elementos no metálicos, sin alcanzar la alta conductividad de los metálicos. En líneas generales no se consideran buenos conductores del calor.

  1. Reactividad

Dada su condición intermedia, los metaloides reaccionan distinto dependiendo de si están en presencia de un elemento metálico (entonces reaccionan como un no metal) o un elemento no metálico (entonces reaccionan como un metal). Presentan afinidad por diversos elementos, dependiendo de cada uno, y por eso suelen hallarse en minerales junto con ellos, como el uranio, el plomo, el azufre, etc.

  1. Toxicidad

Si bien algunos metaloides como el arsénico son indispensables para la formación de moléculas vitales y se encuentra en el cuerpo de los seres vivos, es posible que representen un peligro para la salud.

La intoxicación por boro o por arsénico mismo (sumamente tóxicos) puede ser letal; y por su parte el polonio es un elemento tóxico y altamente radiactivo, es decir, que emite partículas alfa perjudiciales para la salud, al ser potencialmente cancerígenas, inmunosupresoras y mutagénicas.

  1. Estados de agregación

La mayoría de los metaloides suele mostrarse en estado sólido a temperatura ambiente, ya sea en forma de cristales (como el arsénico) o de bloques opacos y quebradizos (como el germanio). Sin embargo, algunos presentan propiedades curiosas en cuanto al cambio de fases. Por ejemplo, el arsénico pasa directamente de sólido a gas (sublimación) en presencia de calor (y a presiones atmosféricas normales).

  1. Propiedades atómicas

Los metaloides son muy diversos en su caracterización atómica. Existen algunos con gran peso atómico como el polonio (127,60) o el antimonio (121,76), y otros más bien livianos como el boro (10,81) y el silicio (28,08).

Lo mismo ocurre con sus densidades, que van desde los 2,37 g/cm3 (boro) hasta los 9,32 g/cm3 (polonio) y con su configuración electrónica en la última capa: 3 (boro), 4 (silicio, germanio), 5 (arsénico, antimonio), 6 (telurio, polonio) y 7 (astato).

  1. Abundancia

Algunos metaloides son sumamente abundantes en la corteza terrestre, como el silicio, que forma numerosos compuestos llamados silicatos, o el arsénico también. El boro, por su parte, existe abundantemente, pero como parte del mineral llamado bórax, ya que no existe en estado libre y puro en la naturaleza. El polonio, en cambio, es bastante raro y aparece sólo como parte de ciertos minerales de uranio; y el antimonio se encuentra en muy pequeños porcentajes en la corteza terrestre.

  1. Utilidad

La mayoría de los semimetales son aprovechados para la fabricación de aparatos electrónicos y elementos semiconductores, como pueden ser los rectificadores, transistores, diodos, circuitos integrados o incluso, como en el caso del silicio, los chips y microprocesadores. Sin embargo, su variedad los capacita para numerosos usos distintos.

Por ejemplo, algunos isótopos del Boro son útiles en la absorción de neutrones dentro de las centrales nucleares, funcionando así como mecanismos de regulación de las reacciones atómicas.


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Enciclopedia de Características (2017). "10 Características de los Metaloides". Recuperado de: https://www.caracteristicas.co/metaloides/