10 Características de los
Músculos

Te explicamos qué son los músculos y qué funciones tienen. Tipos de músculos, enfermedades musculares y otras características.

musculos
Gracias a los músculos podemos movernos.

¿Qué son los músculos?

Se llama músculos a un tipo de tejido (tejido muscular) del cuerpo del ser humano y de la mayoría de los animales, que tiene la propiedad de contraerse y relajarse, generando así una cantidad controlada de movimiento gracias a su unión con el esqueleto.

La elasticidad de los músculos se debe a las propiedades únicas de su tipo específico de célula, los miocitos o fibras musculares.

Las fibras son controladas por el sistema nervioso, que a través de impulsos eléctricos ordena la contracción o el relajamiento del músculo, ya sea de manera voluntaria (como los movimientos de las extremidades) o de manera pasiva (como los latidos del corazón).

La mayoría de los músculos se encuentran unidos al hueso mediante un tendón, un tejido grueso y resistente que soporta las tensiones y los impactos del movimiento impidiendo que se produzcan daños a las fibras o que éstas se separen del hueso.

Características de los músculos

  1. ¿Cómo están formados?

La específica de cada músculo depende enormemente de cuál es su función y cuál es su ubicación en el cuerpo.

La mayoría son fusiformes (con forma de huso) o alargados, otros son planos y otros tienen forma de abanico.

Muchos tienen formas especialmente diseñadas para las cavidades que ocupan, como los músculos oculares.

Sin embargo, todos los músculos están formados por fibras que componen las células musculares o miocitos, en cuyo interior hay depósitos de proteínas especiales llamadas actina y miosina, que son las responsables de la contracción y relajamiento.

  1. Tipos de músculos

musculos tipos
Cada tipo de músculo tiene una función específica.

Los músculos pueden ser de tres tipos:

  • Estriados o esqueléticos. Aquellos músculos que están unidos al hueso mediante un tendón y que permite su movimiento voluntario, mantenimiento de postura o posición corporal.
  • Lisos. Aquellos que no intervienen en los movimientos voluntarios del cuerpo, sino de aquellos que ocurren “tras bastidores”, como las paredes internas del tubo digestivo, de la vesícula biliar, los vasos sanguíneos, los bronquios, la vejiga urinaria o el útero, o incluso alrededor de la pupila en el ojo.
  • Cardíacos. Son de naturaleza estriada, aunque no conectan con ningún hueso, y obedecen a movimientos involuntarios. El 75% del volumen total del corazón lo componen este tipo de músculos, únicos en el cuerpo humano.
  1. ¿Para qué sirven?

Como se ha dicho, la función principal de los músculos es la de convertir la energía química almacenada en el organismo en forma de ATP (Adenosín Tri Fosfato) en energía mecánica, es decir, movimiento.

Estos movimientos pueden ser voluntarios (mediante los que el organismo vivo se vincula con su entorno) o pueden ser involuntarios (mediante los que el cuerpo cumple con funciones internas indispensables para la vida).

Además, los músculos brindan el soporte y la postura al cuerpo, incluso estando en posición de descanso.

  1. Fuerza muscular

musculos fuerza
Poder graduar la fuerza muscular permite hacer movimiento precisos.

Dependiendo del tipo de músculo, la fuerza ejercida por sus contracciones puede ser total o parcial, dependiendo de si puede contraerse en distintos grados o si sólo puede contraerse totalmente y relajarse totalmente.

Semejante diversidad muscular es la que nos permite, por ejemplo, llevar a cabo acciones de motricidad fina que involucran movimientos precisos y muy determinados.

  1. Propiedades del tejido muscular

El tejido que componen los músculos tiene ciertas propiedades únicas:

  • Excitabilidad eléctrica. Tal y como demuestran los experimentos en que se inyecta electricidad a un músculo y se lo activa (así operan los desfibriladores en los hospitales, por ejemplo), las fibras musculares son muy reactivas a la presencia de estímulos eléctricos, generalmente a través del sistema nervioso con el que interactúa.
  • Elasticidad. A pesar de que varía constantemente su forma, normalmente el tejido muscular posee la capacidad de recuperar su forma inicial y estar dispuesto para nuevo trabajo.
  • Contractibilidad-Extensibilidad. Como ya hemos dicho, el tejido muscular puede contraerse y reducir su tamaño, o puede distenderse y alargar su tamaño, sin sufrir daños en ningún caso.
  1. Tipos de contracción

Existen varios tipos de contracción muscular, que son:

Contracción isométrica o estática. La tensión del músculo no supera la resistencia a vencer, por lo que el músculo no varía en longitud. Se genera movimiento con gasto de energía.

Contracción isotónica o dinámica. El musculo se acorta o se alarga, y pueden ser de dos tipos:

  • Contracción isotónica concéntrica. Genera trabajo positivo a partir de la aproximación de los segmentos de articulación. El músculo se acorta y la fuerza aplicada es mayor a la resistencia a vencer.
  • Contracción isotónica excéntrica. Los segmentos de articulación se separan, generando trabajo negativo, con fuerza aplicada menor a la resistencia a vencer.

Contracción auxotónica. Ocurre cuando se combina la isotónica con la isométrica en proporciones distintas.

Contracción isocinética. Contracción dinámica con velocidad fija y resistencia variable a vencer, que combina en primer lugar la excéntrica, luego la isométrica y finalmente la concéntrica.

  1. Atrofia e hipertrofia

Los músculos pueden atrofiarse o hipertrofiarse de acuerdo al uso que les demos.

En el primer caso, por ejemplo, el desuso prolongado del músculo debilita sus fibras y las hace más vulnerables al desgaste, perdiendo masa muscular en el proceso.

En el segundo caso, en cambio, el ejercicio continuo e insistente de la musculatura ocasiona un reforzamiento y crecimiento de las fibras musculares, un aumento de masa y un aumento de la fuerza que pueden generar. Es lo que ocurre, por ejemplo, con los fisicoculturistas.

  1. Enfermedades musculares

musculos calambres
Los músculos son sensibles a calambres, distrofias y otras afecciones.

Los músculos son sensibles a cierto tipo de afecciones, como son:

  • Calambres. Contracciones dolorosas e involuntarias de un determinado músculo, que duran poco tiempo y se producen por fatiga muscular o por desbalances electroquímicos puntuales.
  • Inflamaciones. Engrosamientos inusuales y momentáneos del tejido muscular por causa de lesiones, golpes o infecciones.
  • Distrofia. Se llama así a un conjunto de más de 30 enfermedades distintas de tipo hereditario, que ocasionan debilidad muscular y pérdida de masa.
  • Lesiones. Como torceduras, desgarres u otras roturas (temporales o no) de las fibras musculares, que generalmente resultan en movilidad restringida y mucho dolor.
  1. Consejos para cuidarlos

Como cualquier órgano del cuerpo, los músculos requieren de atención y cuidado. Algunas recomendaciones para ello son:

  • Hacer calentamientos antes y después de ejercitarse.
  • Hidratar el cuerpo durante o después del ejercicio.
  • Mantener la musculatura activa, pues períodos demasiado prolongados de inactividad pueden resultar en atrofia.
  • Respetar los tiempos de recuperación y no abusar de la fuerza muscular.
  1. Los músculos del cuerpo humano

El cuerpo humano posee un total de más de 600 músculos de todas las categorías antes descritas, formando lo que se conoce como el sistema muscular.

Esto constituye un elevado porcentaje de su masa corporal, y le permite una enorme variedad de movimientos, desde el simple caminar hasta las operaciones quirúrgicas más delicadas.

De lo que su musculatura carece en potencia física, lo compensa en precisión y agilidad.

Referencias:

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Enciclopedia de Características (2017). "Músculos". Recuperado de: https://www.caracteristicas.co/musculos/